alfo_022
Poeta asiduo al portal
estrellas caen del cielo
en el fortuito instante
de un momento inesperado
por el escritor de la prensa
de aquellos días en que el papel
se había acabado
de espera en demora
sobre que escribiría la noticia
de un sentimiento caído del firmamento
si la imagen de una fémina y sus lisos cabellos
rondaban su mente
pero amenazaban con decir adiós
intentos, pruebas, ensayos e intenciones
plasmaban solo pretensiones
llevadas por céfiro
al punto donde se olvida, se deja y se desconoce
o cambia su razón de ser
y deja de ser esencia
de un lunático
que acepto serlo solo un instante después
que la imagen de la fémina y sus lisos cabellos
se trasladaban por el espacio
donde alguna vez reposaron los paisajes
de las pinturas que el tiempo destiño
preguntaban de sus allegados sus fundamentos
argumentos y explicaciones sin aclaración a la vista
respondían con incógnitas
o especulaban con equivocado sentido
la justificación del la furia
al no poder escribir
el afecto que de ese instante arrojo
a aquel escritor que no escribió
pero falleció con la imagen de la fémina de lisos cabellos
de la que nunca se escucho
podido haber renunciado.
en el fortuito instante
de un momento inesperado
por el escritor de la prensa
de aquellos días en que el papel
se había acabado
de espera en demora
sobre que escribiría la noticia
de un sentimiento caído del firmamento
si la imagen de una fémina y sus lisos cabellos
rondaban su mente
pero amenazaban con decir adiós
intentos, pruebas, ensayos e intenciones
plasmaban solo pretensiones
llevadas por céfiro
al punto donde se olvida, se deja y se desconoce
o cambia su razón de ser
y deja de ser esencia
de un lunático
que acepto serlo solo un instante después
que la imagen de la fémina y sus lisos cabellos
se trasladaban por el espacio
donde alguna vez reposaron los paisajes
de las pinturas que el tiempo destiño
preguntaban de sus allegados sus fundamentos
argumentos y explicaciones sin aclaración a la vista
respondían con incógnitas
o especulaban con equivocado sentido
la justificación del la furia
al no poder escribir
el afecto que de ese instante arrojo
a aquel escritor que no escribió
pero falleció con la imagen de la fémina de lisos cabellos
de la que nunca se escucho
podido haber renunciado.