megaromance
Poeta fiel al portal
Siento la distancia tan cerca de mí.
No debo salir si quiero estar tranquilo;
ya allá afuera corre aire contaminado.
¡Oh naturaleza! ¿Por qué me alejaron de ti?
II
En estas montañas de polvo y piedra,
vine a vivir después de salir de mi hermosa
tierra, cuando con mentiras me prometieron
que conocería la ciudad de mayor tradición.
III
Siento la distancia tan cerca de las dos tierras.
No estoy en la selva pero puedo regar una planta
con más dedicación a que muera en esta tierra seca.
No estoy en Lima pero estoy a solo dos horas en bus.
IV
De la jungla a la urbe vine a parar ya.
Creyendo a ciegas que aquí todo seria tan especial,
y si pensar siquiera que algo podría salir mal,
muriendo el sueño y a la vez volviéndose pesadilla.
V
Y haciendo de más por una grata miseria
de llevarme el pan y olvidar mi impotencia,
cuando acá en las calles se vive con tanta inconciencia.
Indiferentes a la selva ¿Por qué la dañan para su mierda?
VI
De la jungla a la urbe, el aire se ha transformado
y se ha vuelto un gas asfixiante, igual que el cielo gris
ya no es celeste-azul sino gris como si fuera apenado
por las blasfemias de sus hijos y sus propias leyes.
Copyright © todos los derechos reservados
No debo salir si quiero estar tranquilo;
ya allá afuera corre aire contaminado.
¡Oh naturaleza! ¿Por qué me alejaron de ti?
II
En estas montañas de polvo y piedra,
vine a vivir después de salir de mi hermosa
tierra, cuando con mentiras me prometieron
que conocería la ciudad de mayor tradición.
III
Siento la distancia tan cerca de las dos tierras.
No estoy en la selva pero puedo regar una planta
con más dedicación a que muera en esta tierra seca.
No estoy en Lima pero estoy a solo dos horas en bus.
IV
De la jungla a la urbe vine a parar ya.
Creyendo a ciegas que aquí todo seria tan especial,
y si pensar siquiera que algo podría salir mal,
muriendo el sueño y a la vez volviéndose pesadilla.
V
Y haciendo de más por una grata miseria
de llevarme el pan y olvidar mi impotencia,
cuando acá en las calles se vive con tanta inconciencia.
Indiferentes a la selva ¿Por qué la dañan para su mierda?
VI
De la jungla a la urbe, el aire se ha transformado
y se ha vuelto un gas asfixiante, igual que el cielo gris
ya no es celeste-azul sino gris como si fuera apenado
por las blasfemias de sus hijos y sus propias leyes.
Copyright © todos los derechos reservados