poetakabik
Poeta veterano en el portal
Sucumbe en cabellera blanca espuma de mar,
que coronando olas recorres océanos sin banderas.
Deslígate en las playas de veraniega arena candescente,
que sobre cuerpos tibios los rayos van dejando su acicate.
Borda de clavellinas y azahares la salobre esperanza de la brisa,
donde hieren los juncos la dulzura, de las tardes hambrientas.
Deseosas de horizontes hermanos que las llenen de sol,
y respirando las cloacas nocturnas venideras.
Ya se canso la esquina de aguantarnos, de tapar
nuestras sombras sobre sus adormecidos adoquines.
Y va formando deslizantes laderas blanquecinas
que soslayan las figuras, cual espejo entre sus bambalinas.
Liviana como el aire recostada como la misma brisa,
sobre la misma tarde rebosando la misma letanía.
Se aproxima desgranando los relojes, como una cucaracha
por entre los enredos de la casa desmantelando arrugas.
Y apretujada en sombras nos sorprende igual que a los ladrones
la inmensa bastedad de la próxima noche.
que coronando olas recorres océanos sin banderas.
Deslígate en las playas de veraniega arena candescente,
que sobre cuerpos tibios los rayos van dejando su acicate.
Borda de clavellinas y azahares la salobre esperanza de la brisa,
donde hieren los juncos la dulzura, de las tardes hambrientas.
Deseosas de horizontes hermanos que las llenen de sol,
y respirando las cloacas nocturnas venideras.
Ya se canso la esquina de aguantarnos, de tapar
nuestras sombras sobre sus adormecidos adoquines.
Y va formando deslizantes laderas blanquecinas
que soslayan las figuras, cual espejo entre sus bambalinas.
Liviana como el aire recostada como la misma brisa,
sobre la misma tarde rebosando la misma letanía.
Se aproxima desgranando los relojes, como una cucaracha
por entre los enredos de la casa desmantelando arrugas.
Y apretujada en sombras nos sorprende igual que a los ladrones
la inmensa bastedad de la próxima noche.
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