Tomás Perera
Poeta recién llegado
Te adivino en silencio,
calladita.
Mejor así,
prostituta de bajos vuelos,
que con tus enormes pechos
y tu voluptuoso sexo
hieres mi mirada
y me atraes a tu terreno,
al exceso,
al placer,
a la desesperación,
a la deriva.
Mi nave es segura,
de buena madera.
Timón difícil
pues el viento es rebelde.
Tú, maldita puta,
me ofreces control,
pero tu podrida chalupa
hace aguas,
se ahoga,
huele bien,
me excita.
calladita.
Mejor así,
prostituta de bajos vuelos,
que con tus enormes pechos
y tu voluptuoso sexo
hieres mi mirada
y me atraes a tu terreno,
al exceso,
al placer,
a la desesperación,
a la deriva.
Mi nave es segura,
de buena madera.
Timón difícil
pues el viento es rebelde.
Tú, maldita puta,
me ofreces control,
pero tu podrida chalupa
hace aguas,
se ahoga,
huele bien,
me excita.