De la semilla a tu mano

Marcel Barberano

Poeta recién llegado
Estoy aprendiendo a desgranarme

desgajando mi carne triste

y despedezando mis huesos

colocándolos frágiles sobre la tierra.

Luego invocaré al agua, la vida,

y enterrarán su esencia

en diminutas profundidades.

Dormirán los trozos de mi yo

aletargados en la esperanza

de nuevos soles primaverales

que los alienten a desperezarse.

Tal vez brote algún pedazo

y se erecte valiente, sin miedo

hacia el cielo claro e infinito

en busca de lo que ansío.

Tal vez se haga fuerte

y mis débiles orígenes

retornen ahora en fortalezas

indestructibles.

Alzaré la vista al fin

por encima de tus bellos ocasos

hasta alcanzarte con la mirada

ahora penetrante y poderosa.

Alargaré mis extremos

hasta alcanzarte por siempre

envolviéndote en susurros y cantos.

Me sentiré poderoso

invencible en mis pretensiones

nada ni nadie podrá detenerme

hasta verme posado en tu mano.

Entonces, a tu merced,

viviré lo que me reste de efímera existencia.
 
Estoy aprendiendo a desgranarme

desgajando mi carne triste

y despedezando mis huesos

colocándolos frágiles sobre la tierra.

Luego invocaré al agua, la vida,

y enterrarán su esencia

en diminutas profundidades.

Dormirán los trozos de mi yo

aletargados en la esperanza

de nuevos soles primaverales

que los alienten a desperezarse.

Tal vez brote algún pedazo

y se erecte valiente, sin miedo

hacia el cielo claro e infinito

en busca de lo que ansío.

Tal vez se haga fuerte

y mis débiles orígenes

retornen ahora en fortalezas

indestructibles.

Alzaré la vista al fin

por encima de tus bellos ocasos

hasta alcanzarte con la mirada

ahora penetrante y poderosa.

Alargaré mis extremos

hasta alcanzarte por siempre

envolviéndote en susurros y cantos.

Me sentiré poderoso

invencible en mis pretensiones

nada ni nadie podrá detenerme

hasta verme posado en tu mano.

Entonces, a tu merced,

viviré lo que me reste de efímera existencia.

Marcel el amor es estrega, lo mismo se consigue. Gran placer la lectura, saludos.
 
En la persecución de ese amor es donde encuentro las poderosas razones que me llevan a expresar mi desesperación por alcanzarlo.
No desisto.
Gracias por leerme y comentar.
Feliz año.
Un abrazo.
 
Estoy aprendiendo a desgranarme

desgajando mi carne triste

y despedezando mis huesos

colocándolos frágiles sobre la tierra.

Luego invocaré al agua, la vida,

y enterrarán su esencia

en diminutas profundidades.

Dormirán los trozos de mi yo

aletargados en la esperanza

de nuevos soles primaverales

que los alienten a desperezarse.

Tal vez brote algún pedazo

y se erecte valiente, sin miedo

hacia el cielo claro e infinito

en busca de lo que ansío.

Tal vez se haga fuerte

y mis débiles orígenes

retornen ahora en fortalezas

indestructibles.

Alzaré la vista al fin

por encima de tus bellos ocasos

hasta alcanzarte con la mirada

ahora penetrante y poderosa.

Alargaré mis extremos

hasta alcanzarte por siempre

envolviéndote en susurros y cantos.

Me sentiré poderoso

invencible en mis pretensiones

nada ni nadie podrá detenerme

hasta verme posado en tu mano.

Entonces, a tu merced,

viviré lo que me reste de efímera existencia.

Instinto de fortaleza para ese amor posible. su logro es una razon que
persigue esa llamada del alma que siente. hay razones que dejan
de esa forma el camino por forjar. bellissimo y muy humano poema.
saludos amables de luzyabsenta
 
Es la meta que debiéramos todos perseguir. Es el motivo que da sentido a nuestra existencia en este mundo.
Gracias por leerme y comentar.
Un abrazo.
 

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