Shyel
Poeta recién llegado
*
Entre el abismo que la sombra encierra,
Está mi sombra por tu amor penando,
Es la noche que está sobre la tierra,
Puesta de hinojos (como yo),
y ante Dios orando.
Antes Dios orando igual estoy yo,
Pidiéndole de mí se apiade,
Me han lastimado los lunares,
Con dudas y desencantos,
Aquí estoy como alma en pena llorando,
Por querer bonito como siempre he querido.
¿ Por qué tus lágrimas de amor entregas?
El amor nada vale sin tormentas,
Sin tempestades el amor no existe,
¡El amor es volcán, es rayo, es lumbre,
Y debe ser devorador, intenso,
Debe ser huracán, debe ser cumbre...
Debe alzarse hasta Dios como el incienso!
Ay corazón, dice mi voz a Dios,
Que tu incienso limpie mi condena,
Hasta cuando debo arrastrar las penas,
Que el mundo se empeña en ser bizarro,
No hay huracanes, vientos y espantos,
Que mitiguen está amarga pena.
Si el purgatorio por tu amor merezco,
por bien servido me dará el destino,
pero al orbe imploro y mi vida ofrezco,
por robar tus labios manantial de vino.
Mis labios no serían manantial de vino,
hombre de rimas y hablar quijotesco,
yo me arrimaré a bonito cariño,
e irémos al purgatorio juntos
es nuestro destino...
Entre el abismo que la sombra encierra,
Está mi sombra por tu amor penando,
Es la noche que está sobre la tierra,
Puesta de hinojos (como yo),
y ante Dios orando.
Antes Dios orando igual estoy yo,
Pidiéndole de mí se apiade,
Me han lastimado los lunares,
Con dudas y desencantos,
Aquí estoy como alma en pena llorando,
Por querer bonito como siempre he querido.
¿ Por qué tus lágrimas de amor entregas?
El amor nada vale sin tormentas,
Sin tempestades el amor no existe,
¡El amor es volcán, es rayo, es lumbre,
Y debe ser devorador, intenso,
Debe ser huracán, debe ser cumbre...
Debe alzarse hasta Dios como el incienso!
Ay corazón, dice mi voz a Dios,
Que tu incienso limpie mi condena,
Hasta cuando debo arrastrar las penas,
Que el mundo se empeña en ser bizarro,
No hay huracanes, vientos y espantos,
Que mitiguen está amarga pena.
Si el purgatorio por tu amor merezco,
por bien servido me dará el destino,
pero al orbe imploro y mi vida ofrezco,
por robar tus labios manantial de vino.
Mis labios no serían manantial de vino,
hombre de rimas y hablar quijotesco,
yo me arrimaré a bonito cariño,
e irémos al purgatorio juntos
es nuestro destino...
*
Escrito con mi amigo Polux.
Junio 2008