joel langarika
Poeta recién llegado
DE LO FUGAZ...(Cuando no esperas nada)
I
Me miraste a travez del cristal.
Pero tràs de tì, en el muro
yo pasaba.
Era la sombra misma
de mi sombra,
arrastrando una triste nostalgia.
Entonces, repentinamente
quisè quebrarte la voz;
con un beso.
II
Fugazmente nos lanzamos
al vacio desde las alturas
impenetrables de una mirada.
Los dos, cogidos del iris,
pestaña a pestaña,
pupila a pupila.
(...)
En tierra, sin habernos dicho nada,
nos volvimos ecos de nuestros
propios pasos.
III
Festejar el año viejo
en bares atestados
con olor a coño pefumado
y sobacos, es un lujo perenne;
una tradiciòn.
Porque justo a las doce,
con la ùltima campanada
retengo la lengua de cualquier
extraño enredada en mi propia lengua.
¡Ah! Beso fugaz, con sabor a eternidad.
IV
Brevemente pasaste.
Alcancè a visitar tu perfùme
y asisme con la mirada a
la bastilla de tu falda.
Y me quedò un remordimiento
estrujàndome el corazòn;
por no saber de tì...Nada.
V
Retrospectivamente,
he de decir que
he sido fugaz, tan fugaz,
en los brazos del amoroso
encierro.
Pero que eterno y sublime
el sabor añejo; del ùltimo beso.
JoelLangarikaCopyright2006
I
Me miraste a travez del cristal.
Pero tràs de tì, en el muro
yo pasaba.
Era la sombra misma
de mi sombra,
arrastrando una triste nostalgia.
Entonces, repentinamente
quisè quebrarte la voz;
con un beso.
II
Fugazmente nos lanzamos
al vacio desde las alturas
impenetrables de una mirada.
Los dos, cogidos del iris,
pestaña a pestaña,
pupila a pupila.
(...)
En tierra, sin habernos dicho nada,
nos volvimos ecos de nuestros
propios pasos.
III
Festejar el año viejo
en bares atestados
con olor a coño pefumado
y sobacos, es un lujo perenne;
una tradiciòn.
Porque justo a las doce,
con la ùltima campanada
retengo la lengua de cualquier
extraño enredada en mi propia lengua.
¡Ah! Beso fugaz, con sabor a eternidad.
IV
Brevemente pasaste.
Alcancè a visitar tu perfùme
y asisme con la mirada a
la bastilla de tu falda.
Y me quedò un remordimiento
estrujàndome el corazòn;
por no saber de tì...Nada.
V
Retrospectivamente,
he de decir que
he sido fugaz, tan fugaz,
en los brazos del amoroso
encierro.
Pero que eterno y sublime
el sabor añejo; del ùltimo beso.
JoelLangarikaCopyright2006