• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

De los colores de mis vestigios

Armando Gómez

Poeta recién llegado
De los colores entre mis manías y mis riquezas
El negro en el centro
El latir superior de la providencia
Y la silla que se hace vagón cuando el poeta toma asiento

El seguir con aquella excusa tan barata e invaluable
La de la esencia como síndrome de vida y de agotamiento
El del perfeccionar junto la somnolencia lo más puro
Y pintar lo imperfecto para tocar algo que nadie se imagina

Y yo imaginandote imaginandome
Características millonarias de la incertidumbre
De aquel reaccionario, poderoso y suelto
Del que de su piel no se cubre
De aquel polivalente ingeniero de lo amargo

Y del dulce rigor de sus ojos como el que tranquilamente sube a un cielo de contradicciones

Y yo en el juego de niños
Escribo versos en el subibaja
Nunca me interesó aquello que no fuera para nuestra espontánea sonrisa
Ni el vacío de una erudición cansina
Ni el llenarnos de alagos como espejismo de inestabilidad

Sé que hay intenciones hermosas, incluso en el dolor que el corazón esconde
Y yo qué alucino hasta sobrio, te digo que no hay cosa más realista que nuestra alma


Preciado valor y suprema vergüenza
La del símbolo de la nueva era
Y la del rupestre romántico que se le cae la arcilla de la cara
Lamento haber pasado un trecho muy oscuro, para llorar y que se caiga más rápido
la máscara que nos separa...
 
De los colores entre mis manías y mis riquezas
El negro en el centro
El latir superior de la providencia
Y la silla que se hace vagón cuando el poeta toma asiento

El seguir con aquella excusa tan barata e invaluable
La de la esencia como síndrome de vida y de agotamiento
El del perfeccionar junto la somnolencia lo más puro
Y pintar lo imperfecto para tocar algo que nadie se imagina

Y yo imaginandote imaginandome
Características millonarias de la incertidumbre
De aquel reaccionario, poderoso y suelto
Del que de su piel no se cubre
De aquel polivalente ingeniero de lo amargo

Y del dulce rigor de sus ojos como el que tranquilamente sube a un cielo de contradicciones

Y yo en el juego de niños
Escribo versos en el subibaja
Nunca me interesó aquello que no fuera para nuestra espontánea sonrisa
Ni el vacío de una erudición cansina
Ni el llenarnos de alagos como espejismo de inestabilidad

Sé que hay intenciones hermosas, incluso en el dolor que el corazón esconde
Y yo qué alucino hasta sobrio, te digo que no hay cosa más realista que nuestra alma


Preciado valor y suprema vergüenza
La del símbolo de la nueva era
Y la del rupestre romántico que se le cae la arcilla de la cara
Lamento haber pasado un trecho muy oscuro, para llorar y que se caiga más rápido
la máscara que nos separa...
Un amor que lleva impregnado en el corazón.

Saludos
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba