El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
(Difícil que lo entienda quien no conoce las reglas del "Truco", un juego de naipes que se juega por estos pagos)
Los pibes juegan con su salud,
y los naipes que les damos.
Enfermedad de mirar para otro lado.
Síntoma porteño,
de mentiras es el juego.
Tenía apenas veinte,
bastante pa´ mentir envido.
Muy poco pa´ la falta.
No cantes,
estudiá.
Sobre el piso de tierra le decía su madre.
Ni la una ni la otra.
Veinte tiene ahora,
y una valija llena de sueños.
Bastante pa´ mentir envido,
muy poco pa´ lo que falta.
Cada vez que bebe recuerda,
Cada vez que recuerda lamenta.
Y borracho cantando a la par de la radio se consuela.
No cantes,
estudiá, le decía su madre.
Ni lo uno, ni lo otro,
nunca pudo ser alguien.
Yo le ví el último sueño recostado,
entre los pasillos de chapa y barro.
Charco rojo en el altar de una cultura autista que le reza a la violencia.
Falta envido de hartazgo gritó un día,
y lo seis balazos de la policía,
valieron más que el veintidos en mano.
Los pibes juegan con su salud,
y los naipes que les damos.
Enfermedad de mirar para otro lado.
Síntoma porteño,
de mentiras es el juego.
Tenía apenas veinte,
bastante pa´ mentir envido.
Muy poco pa´ la falta.
No cantes,
estudiá.
Sobre el piso de tierra le decía su madre.
Ni la una ni la otra.
Veinte tiene ahora,
y una valija llena de sueños.
Bastante pa´ mentir envido,
muy poco pa´ lo que falta.
Cada vez que bebe recuerda,
Cada vez que recuerda lamenta.
Y borracho cantando a la par de la radio se consuela.
No cantes,
estudiá, le decía su madre.
Ni lo uno, ni lo otro,
nunca pudo ser alguien.
Yo le ví el último sueño recostado,
entre los pasillos de chapa y barro.
Charco rojo en el altar de una cultura autista que le reza a la violencia.
Falta envido de hartazgo gritó un día,
y lo seis balazos de la policía,
valieron más que el veintidos en mano.