KOVAC
Poeta recién llegado
Permítanme que, con todos los respetos,
os mande a la mierda.
La causa lo merece. Es decir, estáis
aquí y ahora, leyendo estas cosas que escribo
(como forma de excusarme buscando la coartada perfecta-
de salir afuera a respirar un aire infinito)
perdiendo un tiempo tan hermoso como escaso (místico),
creyendo, quizá, que diré algo relevante, la clave
que os cambie algo y de algún modo
la cotidianidad, que os alegre el día,
como si no bastara estar vivo para alegrarlo.
Quiero decir, que perdéis el tiempo insensatos y desagradecidos-
buscando la prueba de la vida aquí aquí y ahora estáis
al fin y al cabo leyendo estas cosas que escribo-
cuando en la realidad esto es un vacío de metafórico nada-
y la vida está ahí afuera la tienes muy cerca- en la calle,
en los espejos, o en los ojos de aquel hombre que ahora pasa
por donde tú antes has pasado muchas veces.
Porque todo lo que nos enseñaron en la escuela
o en la misma casa tu padre o tu madre-
No es más que una vulgar estrategia que inventaron
para acostumbrarte a pensar que lo ajeno es preocupante
y que tú, que no eres más que una casualidad insignificante Cristóbal Colón, la Segunda Guerra Mundial-
debes asumir que la vida es casi cualquier cosa.
Cualquier cosa, como esto que escribo mientras tú,
que estás aquí y ahora leyendo esto que escribo,
te olvidas que en realidad mañana todo puede acabar.
os mande a la mierda.
La causa lo merece. Es decir, estáis
aquí y ahora, leyendo estas cosas que escribo
(como forma de excusarme buscando la coartada perfecta-
de salir afuera a respirar un aire infinito)
perdiendo un tiempo tan hermoso como escaso (místico),
creyendo, quizá, que diré algo relevante, la clave
que os cambie algo y de algún modo
la cotidianidad, que os alegre el día,
como si no bastara estar vivo para alegrarlo.
Quiero decir, que perdéis el tiempo insensatos y desagradecidos-
buscando la prueba de la vida aquí aquí y ahora estáis
al fin y al cabo leyendo estas cosas que escribo-
cuando en la realidad esto es un vacío de metafórico nada-
y la vida está ahí afuera la tienes muy cerca- en la calle,
en los espejos, o en los ojos de aquel hombre que ahora pasa
por donde tú antes has pasado muchas veces.
Porque todo lo que nos enseñaron en la escuela
o en la misma casa tu padre o tu madre-
No es más que una vulgar estrategia que inventaron
para acostumbrarte a pensar que lo ajeno es preocupante
y que tú, que no eres más que una casualidad insignificante Cristóbal Colón, la Segunda Guerra Mundial-
debes asumir que la vida es casi cualquier cosa.
Cualquier cosa, como esto que escribo mientras tú,
que estás aquí y ahora leyendo esto que escribo,
te olvidas que en realidad mañana todo puede acabar.