ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una paloma errante
me presta sus alas y voy hacia ti,
como un mendigo
extendiendo sus manos
queriendo encontrar alivio
en lo terso de tu cuerpo,
en lo cálido, en lo tibio .
Dirijo mis pasos al abismo
de saber si vivo de ilusiones
o muero por estar contigo .
A de llegar el día de amarrar
mis labios a los tuyos
De amanecer en las horas
donde el día aún es niño,
al momento de sentir
el abrigo de un cariño
A veces quiero no saber de sombras
ni verme detrás del espejo,
echarme a correr como un perro
persiguiendo su presa
Yo también huyo de mí,
-indeseable tormento-
En el libro de mi vida,
leer la indecible poesía
Miro mi ventana y no queda nada
A veces canto, y a veces río,
y a veces lloro
y a veces sueño
Y lo haré siempre,
hasta ver volar la última gaviota
de mi corazón al tuyo
Geber Pérez Ulín