JAIME
Poeta adicto al portal
De mírame y no me toques
Casi como el agua
del arrollo romancero
y el viento frío y suave donde cobijado.
Casi como la luz
de las noches australes
y la huída de esos ciervos errabundos.
Es esto
sobre el lago
y como esa sonrisa transgresora.
Casi como la soledad mía
en estos bosques callados
y como esos cantantes, esos todos.
Es esto
casi como todo lo que aguarda,
y no aguarda más.
Casi como todo eso
fue mi silencio,
mas el no gritará, el ha quedado ausente.
El grito
Se ha quedado sosegado para siempre.Casi un grito
Ha llegado tempranero a él un silencio
perpetuo, prisionero de miradas
casi como la inmensidad,
casi infinito.
Quedará atrapado el grito para siempre,
tal vez
será un casi olvidar, un casi llorar,
un casi vivir
de todo esto
que ha quedado oculto,
atrapado tras la Sombra,
encadenado en una caricia
inexistente.
Grito rojo y taciturno, rasgado
de voces jamás concebidas,
quietud de aire muerto,
de aliento frío.
De mírame y no me toques
que tu caricia
desata mis dolores...