_SEBASTIEN_
Poeta fiel al portal
De mis manos florece la Elegía
Cuando encadenado yazca entre tus brazos níveos
dadme luz,
para poder divisar los colores del oscuro beso,
y profundidad,
para desgarrar el sabor de vuestros anhelos perversos.
En medio de lo que es un averno de rosas y diamantes
dadme amor,
para alcanzar la plenitud de vuestra gracia,
y ternura,
con que pueda sentir vuestro fuego que me abraza.
Aquí, en lo que es un cielo de deseos impuros,
dadme vuestra agua,
para poder nadar entre las nubes y ahogar los santos,
en un manantial azul hecho por vuestros pálidos dedos,
y calor
con que mi alma que flota abandonada
en los portales de cierto jardín de muertos lirios y esqueletos
sonría al fin al contacto de tus pechos
y de la cándida voluptuosidad de tu fría piel de plata,
dadme frases,
para cantar salmos a la satánica belleza
de tu cuello abierto y la miel de tus sonrisas,
dame en fin valor y entendimiento
para poder dormir una noche en los orbes de tu lecho,
de tu belleza indemne, a los años, a la prisa.
Adormecida en éxtasis, mi perfumada rosa
aguarda a quién espera ser vuestro amante eterno,
desintegraos flor, gaviota de ojos ciegos
y en abrazos de fuego, me devoren vuestros besos.
Para que así mi boca se deslice en vuestra piel fría,
y solo con mi contacto llevármela hacia un cielo
en donde inmortal camine rodeada de jardines,
sombras que la escolten, ángeles, serafines,
un paraíso profano, en donde regia domine,
pues es su ambición un trono donde serena sentada
mire a su placer su corte de lejanos confines
y con gracia destruya sonriente la realidad que la oprime.
Bella cual la oscuridad duerme y crea colores,
poética y angelical, diosa de raros matices,
Ella digna hija de Eva dama de maneras grises,
cuyos cabellos se ondulan mientras mis manos reciben,
inventa en vuestros ajetreados sueños de violines
una sonata que rompa la crueldad de este silencio
que desangra mi corazón y mi pecho tanto oprime.
Cuando anhelante pose mi boca por sus rincones
murmurando una plegaria de amor como un ruego,
adorando de rodillas las dulces curvas del cuerpo
cuyos poros, cual surtidor, de placeres y dolores
se dilatan para yo beber manantial sagrado, etéreo.
Amor mío, perla intacta, son vuestros dorados amores
para mi más exquisitos que el placer de la locura
con la locura soy dios, con vos del universo atrida,
con el amor mártir, con vuestra mano, Vencedor...
condenado en vida a amar después, después del amor.
( Poemas a la Venus desnuda)
Lord Nocturne.
Cuando encadenado yazca entre tus brazos níveos
dadme luz,
para poder divisar los colores del oscuro beso,
y profundidad,
para desgarrar el sabor de vuestros anhelos perversos.
En medio de lo que es un averno de rosas y diamantes
dadme amor,
para alcanzar la plenitud de vuestra gracia,
y ternura,
con que pueda sentir vuestro fuego que me abraza.
Aquí, en lo que es un cielo de deseos impuros,
dadme vuestra agua,
para poder nadar entre las nubes y ahogar los santos,
en un manantial azul hecho por vuestros pálidos dedos,
y calor
con que mi alma que flota abandonada
en los portales de cierto jardín de muertos lirios y esqueletos
sonría al fin al contacto de tus pechos
y de la cándida voluptuosidad de tu fría piel de plata,
dadme frases,
para cantar salmos a la satánica belleza
de tu cuello abierto y la miel de tus sonrisas,
dame en fin valor y entendimiento
para poder dormir una noche en los orbes de tu lecho,
de tu belleza indemne, a los años, a la prisa.
Adormecida en éxtasis, mi perfumada rosa
aguarda a quién espera ser vuestro amante eterno,
desintegraos flor, gaviota de ojos ciegos
y en abrazos de fuego, me devoren vuestros besos.
Para que así mi boca se deslice en vuestra piel fría,
y solo con mi contacto llevármela hacia un cielo
en donde inmortal camine rodeada de jardines,
sombras que la escolten, ángeles, serafines,
un paraíso profano, en donde regia domine,
pues es su ambición un trono donde serena sentada
mire a su placer su corte de lejanos confines
y con gracia destruya sonriente la realidad que la oprime.
Bella cual la oscuridad duerme y crea colores,
poética y angelical, diosa de raros matices,
Ella digna hija de Eva dama de maneras grises,
cuyos cabellos se ondulan mientras mis manos reciben,
inventa en vuestros ajetreados sueños de violines
una sonata que rompa la crueldad de este silencio
que desangra mi corazón y mi pecho tanto oprime.
Cuando anhelante pose mi boca por sus rincones
murmurando una plegaria de amor como un ruego,
adorando de rodillas las dulces curvas del cuerpo
cuyos poros, cual surtidor, de placeres y dolores
se dilatan para yo beber manantial sagrado, etéreo.
Amor mío, perla intacta, son vuestros dorados amores
para mi más exquisitos que el placer de la locura
con la locura soy dios, con vos del universo atrida,
con el amor mártir, con vuestra mano, Vencedor...
condenado en vida a amar después, después del amor.
( Poemas a la Venus desnuda)
Lord Nocturne.