columpio rosa
Poeta asiduo al portal
El ser divino nos construyó,
y a la tierra nos envío:
¡Libres!
¡Nos creó libres!
Libres como las aves del cielo,
como la naturaleza que crece
indómita en la pradera,
te pareces a las madreselvas.
¡Eres li-bre!
Tan libre que
puedes renunciar
a esa libertad
si se te da la gana.
¡Así de libre!
Cómo la corriente del agua,
de cabello indomable,
de alma que corre
como yegua salvaje.
¡Libre para pensar,
hacer, deshacer,
colorear!
¡Libre para escribir,
para observar y cuestionar!
Libre eres y libre serás,
en la medida en que
quieras volar.
Eres libre,
libre, libre,
siempre libre.
No se discute,
punto final.
Y ahora sí...
¿Qué hago yo con tanta libertad?
y a la tierra nos envío:
¡Libres!
¡Nos creó libres!
Libres como las aves del cielo,
como la naturaleza que crece
indómita en la pradera,
te pareces a las madreselvas.
¡Eres li-bre!
Tan libre que
puedes renunciar
a esa libertad
si se te da la gana.
¡Así de libre!
Cómo la corriente del agua,
de cabello indomable,
de alma que corre
como yegua salvaje.
¡Libre para pensar,
hacer, deshacer,
colorear!
¡Libre para escribir,
para observar y cuestionar!
Libre eres y libre serás,
en la medida en que
quieras volar.
Eres libre,
libre, libre,
siempre libre.
No se discute,
punto final.
Y ahora sí...
¿Qué hago yo con tanta libertad?