AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
De niña y mujer
El río cálido ha ingresado
en mis dedos, la humedad
de tus labios, es como
la savia que se adentra
suavemente y hace cosquillas
dentro de mi pubis como
el árbol en el bosque, que
también crece hacia abajo.
Mis dedos son una locura.
Tú: así de frágil y aún como
un árbol eres, la elocuencia
y el musgo necesario para
mi excitación y mi sed de amor.
Las magnolias, igual que el río,
desde tus caderas son impulso
de una niña, que ya entiende
lo que es el amor y la sed de
la luna;y para el mundo
todo esto es delirio, vendaval
que alimenta mis instintos
y convierte mi pasión en el
principio de una nueva dinastía
de tu orgasmo celestial…
augus 14 julio de 2014
El río cálido ha ingresado
en mis dedos, la humedad
de tus labios, es como
la savia que se adentra
suavemente y hace cosquillas
dentro de mi pubis como
el árbol en el bosque, que
también crece hacia abajo.
Mis dedos son una locura.
Tú: así de frágil y aún como
un árbol eres, la elocuencia
y el musgo necesario para
mi excitación y mi sed de amor.
Las magnolias, igual que el río,
desde tus caderas son impulso
de una niña, que ya entiende
lo que es el amor y la sed de
la luna;y para el mundo
todo esto es delirio, vendaval
que alimenta mis instintos
y convierte mi pasión en el
principio de una nueva dinastía
de tu orgasmo celestial…
augus 14 julio de 2014