Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Como una descripción de lista de unidades en serie,
en relieve,
como el pliegue de un vestido de una novia de un brujo en una noche oscura,
de día en el sitial nidal de las doncellas de lana blanca como la leche blanca,
con un mandril mayor, mucho mayor que sus vecinos,
que sus inquilinos de África,
trágica misión que tienen aquellos exploradores,
receptores de matanzas,
regresan a la noche de las almas blancas,
de las oscuras, de las anchas, de las mudas,
la piel blanca de esa doncella deliciosa delirante diamantina,
exquisito bocado en bocas aullantes,
fragantes mordiscos repletos de venas, músculo, sombra, venitas, sangre rica,
deliciosa,
tumultuosa, de noche,
fragosa de noche,
rabiosa, el estupor de almas que se refleja en el cutis de todo hombre enardecido, enfurecido de pasión en los hombros y espaldas de las damas de la noche, de noche y de día,
querida,
dulce poetisa que te imagino en el país del Vals,
caminando suave, en una lente de mil colores y formas,
atrapando caras, atrapando siluetas, discretas, sinuosas, calurosas,
¿podrás tomar una foto de mis manos lanzadas a tus ojos?
De noche,
de día,
en tu compañía...
en relieve,
como el pliegue de un vestido de una novia de un brujo en una noche oscura,
de día en el sitial nidal de las doncellas de lana blanca como la leche blanca,
con un mandril mayor, mucho mayor que sus vecinos,
que sus inquilinos de África,
trágica misión que tienen aquellos exploradores,
receptores de matanzas,
regresan a la noche de las almas blancas,
de las oscuras, de las anchas, de las mudas,
la piel blanca de esa doncella deliciosa delirante diamantina,
exquisito bocado en bocas aullantes,
fragantes mordiscos repletos de venas, músculo, sombra, venitas, sangre rica,
deliciosa,
tumultuosa, de noche,
fragosa de noche,
rabiosa, el estupor de almas que se refleja en el cutis de todo hombre enardecido, enfurecido de pasión en los hombros y espaldas de las damas de la noche, de noche y de día,
querida,
dulce poetisa que te imagino en el país del Vals,
caminando suave, en una lente de mil colores y formas,
atrapando caras, atrapando siluetas, discretas, sinuosas, calurosas,
¿podrás tomar una foto de mis manos lanzadas a tus ojos?
De noche,
de día,
en tu compañía...