naima andrea
Poeta recién llegado
En la noche.
En la oscuridad de la noche me desenvuelvo,
Me acerco, me alejo,
Sientes mi presencia, no me ves,
Y continuas tu camino,
Preguntandole a la luna si es mi sombra la
que se entremezcla con la tuya,
Y aun asi, no obtienes respuesta alguna.
En la oscuridad de la noche me acerco,
Y mis manos de seda se visten,
Y se acercan a ti , sigilosas, te sienten, te tocan,
Y sientes mi presencia, pero no me ves,
Y continuas tu camino,
Preguntandole a las estrellas si es mi sombra
la que te perturba,
Y aun asi, no obtienes respuesta alguna.
En la oscuridad de la noche me acerco, me alejo.
Pero en un momento debe acabar el camino.
Decido desenmascarar el silencio,
Decido mantenerme en secreto,
Decido hablarte,
Decido no hacerlo,
En un segundo, mil planes salen a mi encuentro,
Pero y si no me oyes?
Y si la oscuridad de la noche te impide ver
algo mas que un difuso recuerdo?
Y yo que te sigo,
Que te busco,
Que te siento.
Y sientes mi presencia,
Pero continuas tu camino,
Y yo continuo luchando con mis pensamientos.
Y no me decido,
Y no te comprendo.
Porque te acercas, te alejas,
Y en ningun momento te detienes,
Y yo continuo tras tu rastro,
Sin poder alcanzarte,
Y corro tras de ti, y me acerco, y me alejo.
En la oscuridad de la noche me desenvuelvo,
Y cuando finalmente te alcanzo,
Me entrego a tu silencio, al misterio que te
envuelve, a tu sima, a tu averno.
Entonces me recibes, y me fundo en tu abrazo,
Y tus labios de terciopelo se deslizan en mi,
Como el agua que corre libre.
Y el fuego de tus manos me estremece,
Y el contacto con tu piel me lleva al delirio.
Entonces retozamos en el ensueño de este
momento compartido,
Y descubrimos en nuestro encuentro
que solo nos faltabamos el uno al otro,
El tiempo se detiene,
La pasion se desborda,
El momento es eterno.
Entonces volvemos al reposo,
Y en la alfombra el calor de tu cuerpo me cobija,
Y llegan tus besos,
Cargados de erotismo,
De amor,
De ternura,
Y entiendo que soy solo tuya,
Que el contacto de otra piel me es indiferente,
Y que solo vuelvo a la vida si me hallo
entre tus brazos.
Entonces, correspondiendo a tu amor,
me entrego a tus besos, juego con tus cabellos,
y descanso, y veo tus ojos color de espliego,
y el dulce sueño se acerca, me ronda,
me besa los parpados y se lleva tu rostro
en el recuerdo.
Y en el ensueño del momento,
Descanso placidamente,
Y tu presencia me reconforta,
Guardian de mis desvelos.
En la oscuridad de la noche me desenvuelvo,
Me acerco, me alejo,
Sientes mi presencia, no me ves,
Y continuas tu camino,
Preguntandole a la luna si es mi sombra la
que se entremezcla con la tuya,
Y aun asi, no obtienes respuesta alguna.
En la oscuridad de la noche me acerco,
Y mis manos de seda se visten,
Y se acercan a ti , sigilosas, te sienten, te tocan,
Y sientes mi presencia, pero no me ves,
Y continuas tu camino,
Preguntandole a las estrellas si es mi sombra
la que te perturba,
Y aun asi, no obtienes respuesta alguna.
En la oscuridad de la noche me acerco, me alejo.
Pero en un momento debe acabar el camino.
Decido desenmascarar el silencio,
Decido mantenerme en secreto,
Decido hablarte,
Decido no hacerlo,
En un segundo, mil planes salen a mi encuentro,
Pero y si no me oyes?
Y si la oscuridad de la noche te impide ver
algo mas que un difuso recuerdo?
Y yo que te sigo,
Que te busco,
Que te siento.
Y sientes mi presencia,
Pero continuas tu camino,
Y yo continuo luchando con mis pensamientos.
Y no me decido,
Y no te comprendo.
Porque te acercas, te alejas,
Y en ningun momento te detienes,
Y yo continuo tras tu rastro,
Sin poder alcanzarte,
Y corro tras de ti, y me acerco, y me alejo.
En la oscuridad de la noche me desenvuelvo,
Y cuando finalmente te alcanzo,
Me entrego a tu silencio, al misterio que te
envuelve, a tu sima, a tu averno.
Entonces me recibes, y me fundo en tu abrazo,
Y tus labios de terciopelo se deslizan en mi,
Como el agua que corre libre.
Y el fuego de tus manos me estremece,
Y el contacto con tu piel me lleva al delirio.
Entonces retozamos en el ensueño de este
momento compartido,
Y descubrimos en nuestro encuentro
que solo nos faltabamos el uno al otro,
El tiempo se detiene,
La pasion se desborda,
El momento es eterno.
Entonces volvemos al reposo,
Y en la alfombra el calor de tu cuerpo me cobija,
Y llegan tus besos,
Cargados de erotismo,
De amor,
De ternura,
Y entiendo que soy solo tuya,
Que el contacto de otra piel me es indiferente,
Y que solo vuelvo a la vida si me hallo
entre tus brazos.
Entonces, correspondiendo a tu amor,
me entrego a tus besos, juego con tus cabellos,
y descanso, y veo tus ojos color de espliego,
y el dulce sueño se acerca, me ronda,
me besa los parpados y se lleva tu rostro
en el recuerdo.
Y en el ensueño del momento,
Descanso placidamente,
Y tu presencia me reconforta,
Guardian de mis desvelos.