mariposita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Refugiada bajo la sábana,
Lejos del peligro que tú me causas.
Me preparo para el cansancio,
Para escaparme del mundo.
Poco tiempo después, descubro
Que hasta en mis sueños me persigues.
El fantasma de tu cuerpo me llama,
Prohibiéndome pensar en otro.
Tu recuerdo me impide
Volver a enamorarme.
Aún dejándote, sigo amándote,
¿Cómo será, mi amor, cómo será?
De otra, serás de otra,
Ya tu alma no me pertenece.
Lo acepto, jamás serás mío,
Pero, ¿cómo se lo digo al corazón?
Si desarmas mis sueños con sólo una mirada,
¿Cómo podré sacarte de lo más profundo de mi alma?
Si estás en lo que vivo, lo que veo, lo que sé,
Borrarte a ti será imposible, ¿no lo crees?
De otra, serás de otra.
Me lo repito cada día.
De otra, serás de otra.
A otra le pertenece esta agonía.
Quítate de mis sueños, que ya no quiero soñarte.
Quítate de mi vida, que ya no quiero sentirte.
Aléjate de mí, que ya no quiero verte.
Bórrame de tu alma, y así podré olvidarte.
De otra, serás de otra.
Y aún así se ha clavado en mí,
Ese dolor que sólo tú me causas,
Lo has compartido entre ella y yo.
No es suficiente hacerme sufrir,
A otra le harás daño.
Sin olvidarte de mí, no, nunca,
Aún sigues partiendo mi alma.
En lo vivido y lo no vivido,
Hasta en lo soñado, en lo imaginado,
Como mi sombra, me persigues,
Y ya no eres mío, de otra serás.
Al borde de una pesadilla,
Me despierto, llena de sudor.
El sueño ya no es mío, me has robado hasta eso.
No me queda más que una mala memoria.
De otra, serás de otra.
Intento encontrar la calma.
No me queda más que vivir en el recuerdo,
Y en la soledad que me pertenece,
Sabiendo que
De otra serás, de otra
Lejos del peligro que tú me causas.
Me preparo para el cansancio,
Para escaparme del mundo.
Poco tiempo después, descubro
Que hasta en mis sueños me persigues.
El fantasma de tu cuerpo me llama,
Prohibiéndome pensar en otro.
Tu recuerdo me impide
Volver a enamorarme.
Aún dejándote, sigo amándote,
¿Cómo será, mi amor, cómo será?
De otra, serás de otra,
Ya tu alma no me pertenece.
Lo acepto, jamás serás mío,
Pero, ¿cómo se lo digo al corazón?
Si desarmas mis sueños con sólo una mirada,
¿Cómo podré sacarte de lo más profundo de mi alma?
Si estás en lo que vivo, lo que veo, lo que sé,
Borrarte a ti será imposible, ¿no lo crees?
De otra, serás de otra.
Me lo repito cada día.
De otra, serás de otra.
A otra le pertenece esta agonía.
Quítate de mis sueños, que ya no quiero soñarte.
Quítate de mi vida, que ya no quiero sentirte.
Aléjate de mí, que ya no quiero verte.
Bórrame de tu alma, y así podré olvidarte.
De otra, serás de otra.
Y aún así se ha clavado en mí,
Ese dolor que sólo tú me causas,
Lo has compartido entre ella y yo.
No es suficiente hacerme sufrir,
A otra le harás daño.
Sin olvidarte de mí, no, nunca,
Aún sigues partiendo mi alma.
En lo vivido y lo no vivido,
Hasta en lo soñado, en lo imaginado,
Como mi sombra, me persigues,
Y ya no eres mío, de otra serás.
Al borde de una pesadilla,
Me despierto, llena de sudor.
El sueño ya no es mío, me has robado hasta eso.
No me queda más que una mala memoria.
De otra, serás de otra.
Intento encontrar la calma.
No me queda más que vivir en el recuerdo,
Y en la soledad que me pertenece,
Sabiendo que
De otra serás, de otra
[/center:4cac19cd0e]