tomasecardozo
Poeta recién llegado
De paso
Pasaste por mi vida;
como pasa el tiempo inexorablemente.
Pasaste por mi vida;
Cuando me dabas por muerto.
Pasaste por mi vida;
como el caudal arrollador de un río hacia su delta…
Impetuoso, invasivo;dejando su huella.
Transitaste el camino de la larga espera.
Sorteando tormentas, pidiendo que vuelvas;
lloré por tu ausencia, moría de pena;
tu pálido rostro, impregnó mis ojos.
Cegó mi mente,
y corría mi sangre cómo lava ardiente
rompiendo mis venas, ruda, inclemente.
Pasaste por mi vida como frío pedernal
que el tiempo consume inevitablemente
cómo pasa el otoño y la primavera,
cómo sucumbe el día ante la oscura noche
transitaste el espacio del silencio en mi soledad nocturna;
el frío intenso de tu despedida, desató mi dolor.
En el regazo de mis penas recogí el absurdo adiós.
Pasaste por mi vida en barco de papel,
en un río caudaloso y ensordecedor
llevándote mi vida, mis fuerzas, mi razón
y pinté con acuarelas montañas, cielos y mares,
el rugido de la olas me despertó el pensamiento,
en un gemido nocturno busqué tu sombra en mi cuerpo,
me abrigaba con tus brazos para vivir el momento;
se me escapaba el aliento…
Te busque nuevamente y te encontrabas ausente.
Entre tristezas y llantos, entre amargura y quebranto
te rodearon mis brazos.
En el sueño más hermoso, en mi fugaz pensamiento…
Pasaste por mi vida…
Tan solo en aquel momento.
Cuando soñaba contigo… Cuando me dabas por muerto.
Tomás Escala Cardozo
Pasaste por mi vida;
como pasa el tiempo inexorablemente.
Pasaste por mi vida;
Cuando me dabas por muerto.
Pasaste por mi vida;
como el caudal arrollador de un río hacia su delta…
Impetuoso, invasivo;dejando su huella.
Transitaste el camino de la larga espera.
Sorteando tormentas, pidiendo que vuelvas;
lloré por tu ausencia, moría de pena;
tu pálido rostro, impregnó mis ojos.
Cegó mi mente,
y corría mi sangre cómo lava ardiente
rompiendo mis venas, ruda, inclemente.
Pasaste por mi vida como frío pedernal
que el tiempo consume inevitablemente
cómo pasa el otoño y la primavera,
cómo sucumbe el día ante la oscura noche
transitaste el espacio del silencio en mi soledad nocturna;
el frío intenso de tu despedida, desató mi dolor.
En el regazo de mis penas recogí el absurdo adiós.
Pasaste por mi vida en barco de papel,
en un río caudaloso y ensordecedor
llevándote mi vida, mis fuerzas, mi razón
y pinté con acuarelas montañas, cielos y mares,
el rugido de la olas me despertó el pensamiento,
en un gemido nocturno busqué tu sombra en mi cuerpo,
me abrigaba con tus brazos para vivir el momento;
se me escapaba el aliento…
Te busque nuevamente y te encontrabas ausente.
Entre tristezas y llantos, entre amargura y quebranto
te rodearon mis brazos.
En el sueño más hermoso, en mi fugaz pensamiento…
Pasaste por mi vida…
Tan solo en aquel momento.
Cuando soñaba contigo… Cuando me dabas por muerto.
Tomás Escala Cardozo
Última edición: