Eduardo Montesinos
Poeta recién llegado
Me enseñaste
que para amar
no hace falta ver,
solo recordar,
revivir cada minuto,
que a tu lado
son como el mejor despertar,
después de un precioso sueño
que deseas no acabar.
Cada tarde pendiente
de tu llamada,
o de un signo de vida
que mi sonrisa haga sacar.
Cada profunda palabra
que imploro escuchar,
que llena mi alma,
que mi corazón estremece,
y mis ojos convierten en lágrimas
por la emoción y el placer
de tu amar.
Envejece conmigo,
juntemos nuestras manos arrugadas
hasta el último suspiro,
cambiaran nuestros cuerpos,
pero siempre seremos los mismos.
que para amar
no hace falta ver,
solo recordar,
revivir cada minuto,
que a tu lado
son como el mejor despertar,
después de un precioso sueño
que deseas no acabar.
Cada tarde pendiente
de tu llamada,
o de un signo de vida
que mi sonrisa haga sacar.
Cada profunda palabra
que imploro escuchar,
que llena mi alma,
que mi corazón estremece,
y mis ojos convierten en lágrimas
por la emoción y el placer
de tu amar.
Envejece conmigo,
juntemos nuestras manos arrugadas
hasta el último suspiro,
cambiaran nuestros cuerpos,
pero siempre seremos los mismos.