Poetaperucha
Poeta recién llegado
De pronto naces de la nada,
como un amanecer inesperado,
luego te escondes detrás de mi mirada,
y te aferras a lo que creía olvidado.
Lo que estuvo vacio se lleno en un minuto,
con los besos que te robé en la oscuridad,
me cautivan tu raíz, tu tallo y tu fruto,
manjar destinado sólo para la divinidad.
En cada beso que de tus labios desgarro,
siento que de mi algo nuevo florece,
en cada caricia que me ofreces como regalo,
mi piel se oculta, y mi alma aparece.
Mirarte a los ojos, yá es un pecado,
no obstante el pecar no me importa,
mirarte me basta y me he acostumbrado,
pero no se cómo, mis ojos lo soportan.
como un amanecer inesperado,
luego te escondes detrás de mi mirada,
y te aferras a lo que creía olvidado.
Lo que estuvo vacio se lleno en un minuto,
con los besos que te robé en la oscuridad,
me cautivan tu raíz, tu tallo y tu fruto,
manjar destinado sólo para la divinidad.
En cada beso que de tus labios desgarro,
siento que de mi algo nuevo florece,
en cada caricia que me ofreces como regalo,
mi piel se oculta, y mi alma aparece.
Mirarte a los ojos, yá es un pecado,
no obstante el pecar no me importa,
mirarte me basta y me he acostumbrado,
pero no se cómo, mis ojos lo soportan.
Última edición: