Alex Pantoja
Poeta recién llegado
I
Ella y yo
estábamos tan
acostumbrados
a la nostalgia
y a permitirnos
guardarnos palabras,
que cada vez
que sucedía una despedida,
suspirábamos cada vez
menos.
Por la ya tan desagradable
costumbre
de llorar
cuando eso sucedía,
pero ya nosotros
éramos monótonos
a eso...
a morir en silencio.
Tanto así,
que ahora me pregunto:
¿De qué lado sigue lloviendo?
II
Mi soledad
solo duró un pequeño
instante,
que fue cuando el destino,
celoso
de nuestro amor,
nos separó.
Pero sucedió que mi soledad
dejó de ser soledad,
porque me empezó a acompañar
con el tiempo
tu dolor
y tu nostalgia.
Y la palabra "amor"
dejó de llamarse amor
y se colocó tu nombre,
porque tú fuiste ese sentimiento
que lo despertó.
Entonces, confesando esto,podría decirse
que el lado donde sigue lloviendo es el mío...
Ella y yo
estábamos tan
acostumbrados
a la nostalgia
y a permitirnos
guardarnos palabras,
que cada vez
que sucedía una despedida,
suspirábamos cada vez
menos.
Por la ya tan desagradable
costumbre
de llorar
cuando eso sucedía,
pero ya nosotros
éramos monótonos
a eso...
a morir en silencio.
Tanto así,
que ahora me pregunto:
¿De qué lado sigue lloviendo?
II
Mi soledad
solo duró un pequeño
instante,
que fue cuando el destino,
celoso
de nuestro amor,
nos separó.
Pero sucedió que mi soledad
dejó de ser soledad,
porque me empezó a acompañar
con el tiempo
tu dolor
y tu nostalgia.
Y la palabra "amor"
dejó de llamarse amor
y se colocó tu nombre,
porque tú fuiste ese sentimiento
que lo despertó.
Entonces, confesando esto,podría decirse
que el lado donde sigue lloviendo es el mío...