Yosmanis Rodríguez
Poeta recién llegado
De qué me sirve el canto de un ave, el Arona de la lluvia fresca, el olor de la flor del tulipán de mi jardín si no tengo el sabor de tus besos.
De qué me sirve el calor del sol las caricias tierna de la luna, la ternura de la música que suave penetra en mi oído, si me falta esa mirada que tanto deseo.
Para qué quiero los abrazos de alguien ajeno, un te amo de aquella por quien no siento, la risa de una voca que no deseo, si no tengo tu saludo sencillo cuando nos vemos.
De qué me sirve correr si solo con tu caminar tengo, y un solo paso de tus pies necesito para saber que soy dichoso porque ir a tu lado es todo lo que veo.
El trigo de mi plato no me sustenta, mi cuerpo se fatiga rápidamente, mis manos pierden fuerza, cuando el calor de tu cuerpo no me alimenta.
De qué me sirve vivir, si cada latido de mi corazón es un mensaje de amor y en cada palpitar solo siento dolor cuando el día se despide y no veo tu presencia.
Para que quiero escribir si mi inspiración solo nace de ti. Si no te tengo las letras se detienen en mi cabeza solo llega la tristeza sepultando en mi ser cualquier destreza, olvidando por momentos que soy poeta.
De qué me sirve el calor del sol las caricias tierna de la luna, la ternura de la música que suave penetra en mi oído, si me falta esa mirada que tanto deseo.
Para qué quiero los abrazos de alguien ajeno, un te amo de aquella por quien no siento, la risa de una voca que no deseo, si no tengo tu saludo sencillo cuando nos vemos.
De qué me sirve correr si solo con tu caminar tengo, y un solo paso de tus pies necesito para saber que soy dichoso porque ir a tu lado es todo lo que veo.
El trigo de mi plato no me sustenta, mi cuerpo se fatiga rápidamente, mis manos pierden fuerza, cuando el calor de tu cuerpo no me alimenta.
De qué me sirve vivir, si cada latido de mi corazón es un mensaje de amor y en cada palpitar solo siento dolor cuando el día se despide y no veo tu presencia.
Para que quiero escribir si mi inspiración solo nace de ti. Si no te tengo las letras se detienen en mi cabeza solo llega la tristeza sepultando en mi ser cualquier destreza, olvidando por momentos que soy poeta.