Se trata de cerrar los ojos
y mientras caen paredes
y el piso se convierte en nube
de presentir la proximidad sin límites
el acercamiento hasta el borde del contacto
desatando el deseo por tocarnos la piel.
Y se trata de la conversación con caricias
y del diálogo sincronizado a latidos
de dar paso a los labios
al nacimiento del suave y excitante ardor.
Y se trata de respirar
el aire que se va formando del aire de cada uno
y de sentir antes que el beso sea beso
y como llega cuando ya es
para llevarnos de viaje por todo el cuerpo
develando cuanto misterio existe en nosotros.
Y se trata de ir sintiéndose dentro del otro siendo uno
de eso se trata.
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