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De regreso a enero

Miriam Camelo

Poeta recién llegado


Viernes de abril,
se empinan por las paredes, el fulgor de las callejas
y el silencio se mortifica por pisadas en rezago.

En sandalias de frío y vestida de distancias
la media noche toca a la puerta,
me saluda en lenguaje de insomnios
y en murmullos inocentes,
los ojos hablan y opinan, no se honra la nostalgia
y vitorean los reflejos
que bailan entre mis dedos.

En mis letras, hay disonancia
la primavera de su risa, se retrae en los renglones
y las olas de su carcajada
avizoran otras cuartillas,
se ahoga el pez, en mi costado izquierdo,
no navega más en el color de la poesía
y el sonido de su mar
se disipa entre mis huesos.

Soy tierra y pierdo el aroma
el verde trigo de su mirada, madura en otras cosechas
y tres calendaros de versos se riegan por el suelo,
arietes de palabras, hojas preñadas de sueños
regresan a mi piélago,
a los eneros de mi patria.


 
Última edición:
Muy bellos versos de amor y de nostalgia Miriam. De la misma manera que contemplamos el paisaje a veces es posible retroceder en el tiempo. Puede que enero todavía la espere y llegue a recuperar el aroma, quizás hasta el pez pueda salir a flote.
UN placer leerte
Abrazos hasta tu espacio
 
Soy tierra y pierdo el aroma
el verde trigo de su mirada, madura en otras cosechas
y tres calendaros de versos se riegan por el suelo,
arietes de palabras, hojas preñadas de sueños
regresan a mi piélago,
a los eneros de mi patria.
.............
Muy sentidos versos con sus pinceladas de nostalgia....sin perder su belleza.
placer leer y disfrutar de su lectura. Saludos poeta
 

Viernes de abril,
se empinan por las paredes, el fulgor de las callejas
y el silencio se mortifica por pisadas en rezago.

En sandalias de frío y vestida de distancias
la media noche toca a la puerta,
me saluda en lenguaje de insomnios
y en murmullos inocentes,
los ojos hablan y opinan, no se honra la nostalgia
y vitorean los reflejos
que bailan entre mis dedos.

En mis letras, hay disonancia
la primavera de su risa, se retrae en los renglones
y las olas de su carcajada
avizoran otras cuartillas,
se ahoga el pez, en mi costado izquierdo,
no navega más en el color de la poesía
y el sonido de su mar
se disipa entre mis huesos.

Soy tierra y pierdo el aroma
el verde trigo de su mirada, madura en otras cosechas
y tres calendaros de versos se riegan por el suelo,
arietes de palabras, hojas preñadas de sueños
regresan a mi piélago,
a los eneros de mi patria.



Versos de añoranza repletos de singulares y bellas imagnes que ha sido un gusto leer. Mi saludo cordial.
 

Viernes de abril,
se empinan por las paredes, el fulgor de las callejas
y el silencio se mortifica por pisadas en rezago.

En sandalias de frío y vestida de distancias
la media noche toca a la puerta,
me saluda en lenguaje de insomnios
y en murmullos inocentes,
los ojos hablan y opinan, no se honra la nostalgia
y vitorean los reflejos
que bailan entre mis dedos.

En mis letras, hay disonancia
la primavera de su risa, se retrae en los renglones
y las olas de su carcajada
avizoran otras cuartillas,
se ahoga el pez, en mi costado izquierdo,
no navega más en el color de la poesía
y el sonido de su mar
se disipa entre mis huesos.

Soy tierra y pierdo el aroma
el verde trigo de su mirada, madura en otras cosechas
y tres calendaros de versos se riegan por el suelo,
arietes de palabras, hojas preñadas de sueños
regresan a mi piélago,
a los eneros de mi patria.




Muy sentidos versos.
Ha sido un placer pasar, gracias por compartir.
Mis saludos cordiales.
 

Viernes de abril,
se empinan por las paredes, el fulgor de las callejas
y el silencio se mortifica por pisadas en rezago.

En sandalias de frío y vestida de distancias
la media noche toca a la puerta,
me saluda en lenguaje de insomnios
y en murmullos inocentes,
los ojos hablan y opinan, no se honra la nostalgia
y vitorean los reflejos
que bailan entre mis dedos.

En mis letras, hay disonancia
la primavera de su risa, se retrae en los renglones
y las olas de su carcajada
avizoran otras cuartillas,
se ahoga el pez, en mi costado izquierdo,
no navega más en el color de la poesía
y el sonido de su mar
se disipa entre mis huesos.

Soy tierra y pierdo el aroma
el verde trigo de su mirada, madura en otras cosechas
y tres calendaros de versos se riegan por el suelo,
arietes de palabras, hojas preñadas de sueños
regresan a mi piélago,
a los eneros de mi patria.


Muy hermosos versos.
El cierre me parece estupendo!
Enhorabuena.
Saludos y bello día.
 

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