José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
De repente me prometes tu dudoso falo.
Sigo torturado por más que beba,
porque he sabido que tus promesas
duermen en un anden entre pájaros de plomo.
Deshinchados,
alquilada sensación de las horas que transcurren despacio,
de la espera de un atardecer
en el preesteno de una cama.
¿Cómo deletrearte palabras sinceras
a l m a c o r a z o n o l v i d o?
¿Cómo desangrarme de nuevo en el desconcierto del silencio?
¿Como expresar silencios, direcciones opuestas, emociones?
Prefiero silenciar los roces, acabar con más tragos
la última botella y salir a tumbos tropezando con tus pájaros
que aletean plomo en la mirada.
Y con este proposito acabo menos borracho de lo que digo y más caliente de lo que crees.
Sigo torturado por más que beba,
porque he sabido que tus promesas
duermen en un anden entre pájaros de plomo.
Deshinchados,
alquilada sensación de las horas que transcurren despacio,
de la espera de un atardecer
en el preesteno de una cama.
¿Cómo deletrearte palabras sinceras
a l m a c o r a z o n o l v i d o?
¿Cómo desangrarme de nuevo en el desconcierto del silencio?
¿Como expresar silencios, direcciones opuestas, emociones?
Prefiero silenciar los roces, acabar con más tragos
la última botella y salir a tumbos tropezando con tus pájaros
que aletean plomo en la mirada.
Y con este proposito acabo menos borracho de lo que digo y más caliente de lo que crees.
Última edición: