Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
De siete en siete van cayendo
las hojas del olivo en el estanque,
no los fracasos,
las horas que transcurren en los dedos
en el líquido que sueltan
cuando miran,
de siete en siete
van cayendo los olvidos
las páginas en blanco del deseo
el torpe recostarse en la memoria
el frágil cosquilleo, adormecido,
de siete en siete
el alba en el recuerdo
más vivido del ocaso, arroja
pétalos azules de una rosa
en el espejo,
donde la luna expira
y ya no queda muerte en el reparto,
donde las estrellas caen
crece la hierba,
el amarillo fluye, lado a lado
en láminas de agua,
siete a siete.