Considero que vivir intensamente la vida lleva consigo a todos los sentimientos, incluida la alegría y la tristeza. No significa ser un fracasado o un inadaptado social, la tristeza forma parte de la vida, no siempre con la misma fuerza, así como la alegría que se desborda por cada espacio de nuestro cuerpo, hincha el corazón y lo hace saltar de gusto.
Pasamos por la vida cambiando, mutando rasgos, matices, señales, sueños deseos, historias, caminos, horizontes, vuelos y visiones. La vida no se estanca, evoluciona con cada palpitar, con cada sonrisa y tristeza que respiramos. Alcanzamos un estado de serenidad, de sapiencia que nos permite abrir las alas y explorar otros universos internos.
Unidad y dualidad están así íntimamente entrelazadas, indicando la primera el reino de lo
absoluto, y la segunda su expresión aparente y relativa.
Dualidad expresa la existencia en sus múltiples formas, entretejidas, por así decirlo, en los pares de opuestos, que constituyen el sello que marca el mundo de los efectos y la ley que gobierna toda manifestación.
Tenemos dos ojos para ver, a los cuales corresponden dos oídos y dos distintos hemisferios cerebrales, como instrumentos orgánicos de nuestra inteligencia, y dos manos y dos pies, instrumentos de nuestra voluntad. Tenemos dos poetas excelentes que forman una dualidad y una unidad en si, presentándonos, como parte de su trabajo, este bello poema... Muchas gracias.
Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle para ustedes.
Eryca.