necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
De ti en mi hay una luna
.
Retoño:
¿Qué hay de ti aquí, en mi?
Nada,
mucho,
lo suficiente
lo superfluo
e innecesario
capaz de crear
adicción o vicio,
tanto como para añorarte
a cada instante.
Deseoso por verte
brillar en este
mi horizonte.
Tengo fragmentos
numerados de ti,
simples y fugaces
momentos:
racimos de sonrisas,
de esas que regalas
sin pedir nada a cambio,
ya sean para ti
o para todos los que atentos
esperamos ver tu sonrisa nacer.
Un par de negras pestañas.
Ojos que despiertan
oleadas de ternura
en este mi corazón.
También el recuerdo
de esos oscuros nubarrones
de tristeza que te aquejan,
que revolotean dentro de ti,
esos que amenazan con marchitarte.
Conservo en mi memoria
palabras dispersas,
ya sean de papel
o suspendidas
en el aire
que tú y yo compartimos.
Tengo una luna,
una noche,
poemas
y canciones.
Pero sobretodo
silencios cómplices,
de esos que dicen tanto,
que no saben callarse.
¿ O será tal vez
que la textura
del silencio se altera
en tu presencia
y me comunica
sueños, miradas
cargadas de amor?
Y aunque escasos
dos o tres abrazos,
los cuales bastan,
sobran
para abarcar,
cubrir,
encubrir,
esta soledad
tuya en mi.
Retoño:
¿Qué hay de ti aquí, en mi?
Nada,
mucho,
lo suficiente
lo superfluo
e innecesario
capaz de crear
adicción o vicio,
tanto como para añorarte
a cada instante.
Deseoso por verte
brillar en este
mi horizonte.
Tengo fragmentos
numerados de ti,
simples y fugaces
momentos:
racimos de sonrisas,
de esas que regalas
sin pedir nada a cambio,
ya sean para ti
o para todos los que atentos
esperamos ver tu sonrisa nacer.
Un par de negras pestañas.
Ojos que despiertan
oleadas de ternura
en este mi corazón.
También el recuerdo
de esos oscuros nubarrones
de tristeza que te aquejan,
que revolotean dentro de ti,
esos que amenazan con marchitarte.
Conservo en mi memoria
palabras dispersas,
ya sean de papel
o suspendidas
en el aire
que tú y yo compartimos.
Tengo una luna,
una noche,
poemas
y canciones.
Pero sobretodo
silencios cómplices,
de esos que dicen tanto,
que no saben callarse.
¿ O será tal vez
que la textura
del silencio se altera
en tu presencia
y me comunica
sueños, miradas
cargadas de amor?
Y aunque escasos
dos o tres abrazos,
los cuales bastan,
sobran
para abarcar,
cubrir,
encubrir,
esta soledad
tuya en mi.