Bender Carvajal
Poeta recién llegado
De ti que nunca hablo
y te guardo insecto
con telaraña,
atragantada está la tierra
por convocarte
pasando los días
haciendo petróleo,
suprimiendo la desilusión,
cazando nácares
en una playa de algas imaginarias,
recolectando sesos.
Estás para mí no muerta
pero sí lo suficientemente atada
a un cohete
de lámparas rebuznantes
y dolorosas
como si fueras
una insipiente supernova,
hecha de papel secante
estrellada de párpados
y humedecida de universo.
Por debajo de ti
crece mi respeto con desalojo
y te voy trepando
hasta que te invento
en el más absoluto
de los silencios.
y te guardo insecto
con telaraña,
atragantada está la tierra
por convocarte
pasando los días
haciendo petróleo,
suprimiendo la desilusión,
cazando nácares
en una playa de algas imaginarias,
recolectando sesos.
Estás para mí no muerta
pero sí lo suficientemente atada
a un cohete
de lámparas rebuznantes
y dolorosas
como si fueras
una insipiente supernova,
hecha de papel secante
estrellada de párpados
y humedecida de universo.
Por debajo de ti
crece mi respeto con desalojo
y te voy trepando
hasta que te invento
en el más absoluto
de los silencios.