Daniel Pazos
Poeta adicto al portal
Esa vez, cuando te vi,
esa tarde, ese día
me pertenece, o mejor,
diría nos pertenece.
Ese dia que te vi
y tu mirada robé
en la que tu alma venía
infinitamente unida.
Esa tarde, ese día
te llevaste sin saberlo,
o tal vez tu lo querías,
mi corazón cautivado,
o tal vez te lo cambié
por la luz de tu mirada,
o por tus ojos que ahí
se grabaron en mi alma.
Esa tarde, ese día,
en mis manos me llevé
la talla de tu cintura,
la tersura de tu cuello,
el rubor de tus mejillas,
la lágrima que caía
de tus ojos hasta el cielo,
de tu cielo hasta mi vida.
Autor: Daniel Pazos
esa tarde, ese día
me pertenece, o mejor,
diría nos pertenece.
Ese dia que te vi
y tu mirada robé
en la que tu alma venía
infinitamente unida.
Esa tarde, ese día
te llevaste sin saberlo,
o tal vez tu lo querías,
mi corazón cautivado,
o tal vez te lo cambié
por la luz de tu mirada,
o por tus ojos que ahí
se grabaron en mi alma.
Esa tarde, ese día,
en mis manos me llevé
la talla de tu cintura,
la tersura de tu cuello,
el rubor de tus mejillas,
la lágrima que caía
de tus ojos hasta el cielo,
de tu cielo hasta mi vida.
Autor: Daniel Pazos
Última edición: