Alejandro Echeverri
Poeta recién llegado
Así, como grises cenizas atestiguan pasiones consumidas de antiguas relaciones
Solo una vieja hoguera será el medio para echar a quemar añejos corazones
Después de tanto soportar las penas que hieren vilmente a mi alma sin piedad
Recojo las cenizas que de amores quedan y que solo al viento logran expirar.
Ya no podré ni perdonar los gratos recuerdos que simplemente quisiera olvidar
Aquellas ruinas que juntos formamos y que solo en cenizas pueden descansar
La amargura de antiguos amores que solo en calvario transfiguraran mi felicidad
Donde mi alma solo hallara saciedad con nuevos amores y una gran inseguridad.
El amor que como fuego arde, irá de un fulgor ardiente a cenizas desechables
De una brasa en opresión a atizar el resplandor de nuevos brotes de pasión
De un sol que irradio un fuego que quemo y la luna que soñó con un futuro prometedor
De una estrella que brillo y finalmente en escombros todo termino.
Donde leña seca arde, quedan restos delirantes de cenizas que eternamente laten
Como chispas destellantes logran siempre emerger de soplidos finos y elegantes
Este miedo de verter las cenizas al olvido, el asombro de extinguir los recuerdos más queridos
Queda solo recordar los instantes de ardor por el fuego sin control de noches de fulgor
De algo que pudo ser y finalmente solo fue . . . cenizas que jamás debieran de renacer.
Solo una vieja hoguera será el medio para echar a quemar añejos corazones
Después de tanto soportar las penas que hieren vilmente a mi alma sin piedad
Recojo las cenizas que de amores quedan y que solo al viento logran expirar.
Ya no podré ni perdonar los gratos recuerdos que simplemente quisiera olvidar
Aquellas ruinas que juntos formamos y que solo en cenizas pueden descansar
La amargura de antiguos amores que solo en calvario transfiguraran mi felicidad
Donde mi alma solo hallara saciedad con nuevos amores y una gran inseguridad.
El amor que como fuego arde, irá de un fulgor ardiente a cenizas desechables
De una brasa en opresión a atizar el resplandor de nuevos brotes de pasión
De un sol que irradio un fuego que quemo y la luna que soñó con un futuro prometedor
De una estrella que brillo y finalmente en escombros todo termino.
Donde leña seca arde, quedan restos delirantes de cenizas que eternamente laten
Como chispas destellantes logran siempre emerger de soplidos finos y elegantes
Este miedo de verter las cenizas al olvido, el asombro de extinguir los recuerdos más queridos
Queda solo recordar los instantes de ardor por el fuego sin control de noches de fulgor
De algo que pudo ser y finalmente solo fue . . . cenizas que jamás debieran de renacer.
Copyright 2011-12-04 Alejo is FeniX
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