De un tiempo a esta parte

Israjp

Poeta recién llegado
“Hago el servicio militar en Roma, me marcho el viernes por la mañana…
Iré a despedirte el Jueves al Cinema Paradiso, esperame; llegaré en el autobús de las cinco”
Cinema Paradiso



De un tiempo a esta parte a la ansiedad le dan ataques.
Me siento a escribir en los parques, he sacado la libreta a la calle, no veo a la gente mirarme y no me importa lo que piensen de mí.
Y encendieron las luces y tú estabas ahí.
Y me lleve las musas en la mochila, pero en el corazón te llevo a ti.

De un tiempo a esta parte maldigo el malditismo.
Y la noche es una aliada que te mece suavemente. El sábado se funde con el domingo como se retira el mar de la orilla.

De un tiempo a esta parte soy el actor de mi vida y no me imagino apareciendo en El País.
Y tu lado oscuro, es el blanco para mí.

De un tiempo a esta parte no necesito derramar sentimientos, miedos y demostraciones por todas las barras de la ciudad.
Y pensaba pasar 100 días y 100 noches debajo de tu ventana y a la tercera me dejaste subir.

De un tiempo a esta parte no escondo mi alma debajo de unas gafas de sol.
Y se juntaron todos los besos del Cinema Paradiso y no supe si reír y llorar.

De un tiempo a esta parte se oxidan las puertas y cerrojos de mi mezquino corazón.
Y cuando llegamos por la mañana estaba la botella del viernes media llena, dos días después… medio llena… como la vida.
De un tiempo a esta parte dejo mi sucia gabardina abierta, por si me quieren robar Abril.
Y te dije: ¿quieres que te cuente mi pasado? … y las dos horas seguías ahí.

De un tiempo a esta parte vivimos cuatro días y luego dormimos dos de un tirón.
Y Pereza vuelve a sonar.

De un tiempo a esta parte somos presos voluntarios de Octubre.
Y no amenaza tormenta el Martes Carnaval.
Y no hay más enfermedad que mañana, mayor tristeza que ayer… y el pasado mira triste y envidioso sin poder alcanzar el Amor.

De un tiempo a estar parte ha vuelto el olor a cloro, césped y salitre de mi infancia.
Y descubrí que tu eras la bala perdida que faltaba en mi revolver cuando la tristeza me atraco por la espalda en el callejón.
Equivocadamente perfecta, perfectamente desastrosa.

Y al amanecer salí huyendo. Y cuando me paré, estabas tu cansada de huir.
Y huimos con Antoine Doinel para ver el mar….

Y es que…. De un tiempo a estar parte no hago otra cosa que silbar “ No hago otra cosa que pensar en ti”….

Por halagarte y para que se sepa,
tomé papel y lápiz y esparcí
las prendas de tu amor sobre la mesa.
Buscaba una canción y me perdí
en un montón de palabras gastadas.
No hago otra cosa que pensar en ti
y no se me ocurre nada…

J. M. Serrat.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba