mystify_stone
Poeta recién llegado
Me juego a tu ciencia, conociendo la inocencia,
colgando la medalla del olvido,
satanás de mis poesías, mujer de las mesuras,
que desposan almohadas en vísperas de la soledad.
Mujer de cinco besos y un adiós,
a ti no te llama dios, dos veces por semana,
si caigo en tu llanto, me levanto,
temiendole al amanecer, guiñando el ojo
por perdido, sabiendo del temido,
adiós de los poetas.
Con champagne un corazón en bromuro,
fumándose el perdón como un puro,
buscándote en lo alto de este muro,
que se llama corazon.
Si siento bruja, tu abrigo,
me siento frió y perdido,
tonto y desdichado.
Y así despojo hojas en la luna
y me acobardo siempre en tu abril,
cansado de repetir, los mismos versos
enlatados, que sufren al temor de los que siempre
terminamos mal amados, mal llamados, afilados.
Consuelo, terrón de azúcar,
así me suelo despedir de ti,
conjugando los versos perdidos,
que alguna vez, nacieron de mi.
colgando la medalla del olvido,
satanás de mis poesías, mujer de las mesuras,
que desposan almohadas en vísperas de la soledad.
Mujer de cinco besos y un adiós,
a ti no te llama dios, dos veces por semana,
si caigo en tu llanto, me levanto,
temiendole al amanecer, guiñando el ojo
por perdido, sabiendo del temido,
adiós de los poetas.
Con champagne un corazón en bromuro,
fumándose el perdón como un puro,
buscándote en lo alto de este muro,
que se llama corazon.
Si siento bruja, tu abrigo,
me siento frió y perdido,
tonto y desdichado.
Y así despojo hojas en la luna
y me acobardo siempre en tu abril,
cansado de repetir, los mismos versos
enlatados, que sufren al temor de los que siempre
terminamos mal amados, mal llamados, afilados.
Consuelo, terrón de azúcar,
así me suelo despedir de ti,
conjugando los versos perdidos,
que alguna vez, nacieron de mi.
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