Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Dame una oportunidad para no verte
bajo las huellas en el agua de tus zapatos de tacón.
Dame una oportunidad y te prometo que a veces,
se te pintará la mirada de azul y los labios de carbón
para dibujar de besos tantos besos en las nubes
que cuando se nos nuble el día, cerrarás los ojos y verás el sol.
Dame una oportunidad, por favor, no me dejes
recordar aquella playa de invierno donde sucumbió tu corazón,
a tres palmos bajo las olas, las olas que muerden el tiempo,
que le quitan las horas que no tuvimos al futuro de nuestro reloj.
Dame una oportunidad y aunque quieras, vuelve,
aunque vuelvas a rociar de tormentas nuestros domingos de sillón,
aunque todos los días no me quieras y de vez en cuando, a veces,
quieras quererme tan de repente que crea que mi sueño nunca se acabó.
bajo las huellas en el agua de tus zapatos de tacón.
Dame una oportunidad y te prometo que a veces,
se te pintará la mirada de azul y los labios de carbón
para dibujar de besos tantos besos en las nubes
que cuando se nos nuble el día, cerrarás los ojos y verás el sol.
Dame una oportunidad, por favor, no me dejes
recordar aquella playa de invierno donde sucumbió tu corazón,
a tres palmos bajo las olas, las olas que muerden el tiempo,
que le quitan las horas que no tuvimos al futuro de nuestro reloj.
Dame una oportunidad y aunque quieras, vuelve,
aunque vuelvas a rociar de tormentas nuestros domingos de sillón,
aunque todos los días no me quieras y de vez en cuando, a veces,
quieras quererme tan de repente que crea que mi sueño nunca se acabó.
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