Propuesta su re.publicación por SaraInés.
Poema publicado por Viento azul en octubre de 2006.
Dejen sus comentarios en el enlace original:
http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-de-amor/42643-la-otra-orilla-de-tu-ropa.html
La otra orilla de tu ropa
Se me antoja el viaje
que lleva mis manos
a la otra orilla de tu ropa.
De momento,
la penumbra enfría mi habitación,
alejada en exceso de ti.
Licenciado en cada detalle
que destila tu aliento,
me acurruco en el vacío.
El silencio se queda
como vano amuleto,
a expensas de tus labios
y tu mirada musical.
Aprendí a esperar,
acechando con alma felina
a que cruces el umbral
que te regrese al edén.
Ese que empaña los cristales
y tinta de olvido
al resto del mundo.
Quemando el fuego
a hielo lento.
Inventándose nuevas dimensiones
a cada latido.
Y sobre mi piel ...
sobre mi piel
galoparán tus suspiros
surcando mi espalda.
Entre nuestros cuerpos
los universos más brillantes
motearán de estelas
la humedad de tus ojos.
Mis torpes manos
enguantadas de infierno,
te recorrerán dulcemente
en vuelo raso.
Hasta que estalles en tormentas
con tanta fuerza
que la luna sufra mareas.
Poema publicado por Viento azul en octubre de 2006.
Dejen sus comentarios en el enlace original:
http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-de-amor/42643-la-otra-orilla-de-tu-ropa.html
La otra orilla de tu ropa
Se me antoja el viaje
que lleva mis manos
a la otra orilla de tu ropa.
De momento,
la penumbra enfría mi habitación,
alejada en exceso de ti.
Licenciado en cada detalle
que destila tu aliento,
me acurruco en el vacío.
El silencio se queda
como vano amuleto,
a expensas de tus labios
y tu mirada musical.
Aprendí a esperar,
acechando con alma felina
a que cruces el umbral
que te regrese al edén.
Ese que empaña los cristales
y tinta de olvido
al resto del mundo.
Quemando el fuego
a hielo lento.
Inventándose nuevas dimensiones
a cada latido.
Y sobre mi piel ...
sobre mi piel
galoparán tus suspiros
surcando mi espalda.
Entre nuestros cuerpos
los universos más brillantes
motearán de estelas
la humedad de tus ojos.
Mis torpes manos
enguantadas de infierno,
te recorrerán dulcemente
en vuelo raso.
Hasta que estalles en tormentas
con tanta fuerza
que la luna sufra mareas.