Debajo de los laureles,
el agua suena rendida;
te soñaré entre claveles
con la tarde ya dormida.
Caminito del vergel,
donde el río se hace mar,
deja que duerma la flor,
no la vayas a cortar.
Allá me hallarás, mi niña,
entre el pastor y el laurel,
cuando el sol muerda la viña
y el campo sea de miel.
Si me buscas y no estoy,
pregunta al viento de ayer
que mi rastro se ha quedado
en la rama del laurel.
*****
el agua suena rendida;
te soñaré entre claveles
con la tarde ya dormida.
Caminito del vergel,
donde el río se hace mar,
deja que duerma la flor,
no la vayas a cortar.
Allá me hallarás, mi niña,
entre el pastor y el laurel,
cuando el sol muerda la viña
y el campo sea de miel.
Si me buscas y no estoy,
pregunta al viento de ayer
que mi rastro se ha quedado
en la rama del laurel.
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