Debería saber que sol y rostro
del cielo y cálida mirada
van desentendidos sin amanecer.
Caricias llegan sin ti
al aire que mi piel raspa
al aire que se dice presente
al aire donde el pasado no encaja
y hace del futuro, futuro volátil.
Este es un momento corsario
lleno de palabras y letras
que aún buscan estrellas guías.
Ciegas.
Las noches dejaron caer tantas
que no debería tu boca
con la mía tropezarse
sin antes latir celeste el corazón
ganar suspiros, deseos en el cuerpo
tener sobre el horizonte visible
las aves que van y vienen
contentas
simplemente por estar.