James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Siervos del delirio consumían
sin apetito (deleitándose) manjares ajados,
preludios sincronizados de una púber ,
autores de un complicado desenlace , atribulados
huéspedes de la sombra que placida descansa los rincones ,
sin mascaras pero sus caras no reconocen el rostro
desde el anonimato baten las alas de una crueldad inapelable ,
mancillan sin querer aquello que del delirio precede de lo demoniaco...
alegatos , himnos y canticos afrodisiacos ,llantos y gemidos que
de crueldad destinan el gozo de lo indecoroso... facturan y fluctúan repartiendo culpas
inmensas en su dolor laceran las heridas , acoplan sus voces a la suave cantata
de brisa que como vahos gélidos expelen sus pedos heridos
por nombres conjurados que debieron sumergir de lo demoniaco...
sin apetito (deleitándose) manjares ajados,
preludios sincronizados de una púber ,
autores de un complicado desenlace , atribulados
huéspedes de la sombra que placida descansa los rincones ,
sin mascaras pero sus caras no reconocen el rostro
desde el anonimato baten las alas de una crueldad inapelable ,
mancillan sin querer aquello que del delirio precede de lo demoniaco...
alegatos , himnos y canticos afrodisiacos ,llantos y gemidos que
de crueldad destinan el gozo de lo indecoroso... facturan y fluctúan repartiendo culpas
inmensas en su dolor laceran las heridas , acoplan sus voces a la suave cantata
de brisa que como vahos gélidos expelen sus pedos heridos
por nombres conjurados que debieron sumergir de lo demoniaco...