Julián Varela Navarro
Poeta recién llegado
Débil y temido
Yo sabía que convencerlo de no viajar sería peligroso.
Los mensajeros casi evitándome controlan
que mis registros sean aún lucientes, modernos. Así que
soy necesario para los que renacen los vestigios,
pero ya no entiendo por qué permitir que existan malas ideas.
De eso me di cuenta tarde, pero “eso” lo es todo. Las llaves están en los cajones
y el agua es mi recurso infinito. Los árboles llegan al cielo y la niebla
oculta las ciudades de las mesetas. Mas sigo esperando la persona
que fuerce la puerta por la que me he encerrado.
Es la modernidad la que renovó el pasado,
eso no puedo permitirlo más. Es hábil, la persona es hábil,
y eso no puedo permitirlo más. Ya no escucho frases repetidas,
sueños repetidos. Ahora veo mi nueva modernidad en el mundo nocturno.
¡Está bien!, dejémoslo así.
Querría ir a dormir, veré que yo hablo en las voces de los extraños,
los locos, los tristes, los perdidos; y estaré tranquilo.
Dormiré tranquilo, con el calor de los cuerpos en la calle.
- Julián Varela Navarro
Yo sabía que convencerlo de no viajar sería peligroso.
Los mensajeros casi evitándome controlan
que mis registros sean aún lucientes, modernos. Así que
soy necesario para los que renacen los vestigios,
pero ya no entiendo por qué permitir que existan malas ideas.
De eso me di cuenta tarde, pero “eso” lo es todo. Las llaves están en los cajones
y el agua es mi recurso infinito. Los árboles llegan al cielo y la niebla
oculta las ciudades de las mesetas. Mas sigo esperando la persona
que fuerce la puerta por la que me he encerrado.
Es la modernidad la que renovó el pasado,
eso no puedo permitirlo más. Es hábil, la persona es hábil,
y eso no puedo permitirlo más. Ya no escucho frases repetidas,
sueños repetidos. Ahora veo mi nueva modernidad en el mundo nocturno.
¡Está bien!, dejémoslo así.
Querría ir a dormir, veré que yo hablo en las voces de los extraños,
los locos, los tristes, los perdidos; y estaré tranquilo.
Dormiré tranquilo, con el calor de los cuerpos en la calle.
- Julián Varela Navarro
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