nando sabido
Poeta recién llegado
Debo mantener la mente fría
más allá de lo indescifrable
que puedo encontrar al otro lado de la puerta,
hasta es posible que mis pasos
sigan recorriendo el círculo pintado
sobre la piedra gris de las penumbras.
Es la hora de penetrar en el último laberinto
y apartar con mis manos en la oscuridad
las telarañas colgadas en el mármol,
buscar la habitación
en la que alguien que aún no conozco
interprete al piano desconocidas partituras.
Dentro de la caja
en que se ofrece a la felicidad como un regalo,
puedo guardar la hora de la angustia
en ampollas de cristal con dinamita.
.
más allá de lo indescifrable
que puedo encontrar al otro lado de la puerta,
hasta es posible que mis pasos
sigan recorriendo el círculo pintado
sobre la piedra gris de las penumbras.
Es la hora de penetrar en el último laberinto
y apartar con mis manos en la oscuridad
las telarañas colgadas en el mármol,
buscar la habitación
en la que alguien que aún no conozco
interprete al piano desconocidas partituras.
Dentro de la caja
en que se ofrece a la felicidad como un regalo,
puedo guardar la hora de la angustia
en ampollas de cristal con dinamita.
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