Luna Llena de la Noche
Poeta asiduo al portal
¿Cómo arrancarme esta ira y tristeza que siento?
¿Cómo zafarme de estos sentimientos que tengo?
No quisiera aceptarlo pero ahora me arrepiento;
¡Las noches en vela y las lágrimas aún las sostengo!
En la clínica de rehabilitación tuviste un momento,
para pensar, reflexionar y rehacer tu vida de nuevo;
¡Estúpida al ilusionarme que cambiarías por completo!
Me esperanzaba creer y pensar que reunirías tu acervo.
No es francamente el dinero de lo que me quejo,
sino tu manera de actuar después del sufrimiento;
hoy te grito: ¡Anda ve y mírate ya en un espejo!
¿No te da vergüenza saber que fallaste en el intento?
Ahora sólo nos queda pelear aparentemente sin motivo,
Pero bien sabes que es por todo el sentimiento que guardo;
¡Apártate un tiempo! Nuestro querer se ha vuelto nocivo,
por favor, recapacita ¡Madura! de una buena vez sin retardo.
Sé perfectamente que mucho dolor hay en tu corazón herido,
pero ya no hay excusas para no esforzarse y haber cambiado;
me duele pensar e imaginar realmente todo lo que has vivido,
Pero en serio, créemelo, ¡No eres la única que ha llorado!
Si ahora te escribo y soy sólo reproches sin acierto,
De verdad discúlpame, sinceramente te echaba de menos;
Pero quebraste mi ilusión, dejaste un dolor abierto.
Ahora cuando digas que cambiarás, ya no te creeremos.
Aunque en realidad tú eres la única que se hace daño,
Con tus pensamientos y a tu cuerpo con ese vil maltrato;
¿Cuánto piensas esperar? ¿Acaso otra vez más de un año?
Morirás joven rebelde, sin haber cumplido un solo acato.
Hermana quiero decirte que verdaderamente te quiero,
aunque mis palabras parezcan falsas sin decoro acongojado;
pero en tu interior tú sabes bien que debe ser primero,
¡Haz que me sienta orgullosa, sé para mí un ejemplo renovado!
¿Cómo zafarme de estos sentimientos que tengo?
No quisiera aceptarlo pero ahora me arrepiento;
¡Las noches en vela y las lágrimas aún las sostengo!
En la clínica de rehabilitación tuviste un momento,
para pensar, reflexionar y rehacer tu vida de nuevo;
¡Estúpida al ilusionarme que cambiarías por completo!
Me esperanzaba creer y pensar que reunirías tu acervo.
No es francamente el dinero de lo que me quejo,
sino tu manera de actuar después del sufrimiento;
hoy te grito: ¡Anda ve y mírate ya en un espejo!
¿No te da vergüenza saber que fallaste en el intento?
Ahora sólo nos queda pelear aparentemente sin motivo,
Pero bien sabes que es por todo el sentimiento que guardo;
¡Apártate un tiempo! Nuestro querer se ha vuelto nocivo,
por favor, recapacita ¡Madura! de una buena vez sin retardo.
Sé perfectamente que mucho dolor hay en tu corazón herido,
pero ya no hay excusas para no esforzarse y haber cambiado;
me duele pensar e imaginar realmente todo lo que has vivido,
Pero en serio, créemelo, ¡No eres la única que ha llorado!
Si ahora te escribo y soy sólo reproches sin acierto,
De verdad discúlpame, sinceramente te echaba de menos;
Pero quebraste mi ilusión, dejaste un dolor abierto.
Ahora cuando digas que cambiarás, ya no te creeremos.
Aunque en realidad tú eres la única que se hace daño,
Con tus pensamientos y a tu cuerpo con ese vil maltrato;
¿Cuánto piensas esperar? ¿Acaso otra vez más de un año?
Morirás joven rebelde, sin haber cumplido un solo acato.
Hermana quiero decirte que verdaderamente te quiero,
aunque mis palabras parezcan falsas sin decoro acongojado;
pero en tu interior tú sabes bien que debe ser primero,
¡Haz que me sienta orgullosa, sé para mí un ejemplo renovado!
Última edición: