ade castillo
Poeta adicto al portal
Decepción, al querer alcanzar la felicidad donde no la hay
en noches sin sentido, en labios y brazos desconocidos
entre el bullicio de lamentos, disfrazados de delirios
entre carcajadas, que al amanecer se tornan en quejidos
Queriendo alcanzar las estrellas, cuando está nublado
queriendo pasearte en la luna, cuando esta se ausenta
vagando al infinito, ignorando las fuertes tormentas
así has vivido, sembrando alegrías en tierras desiertas
Decepción, queriendo encontrarme donde no me hallo
en lugares vacíos, tristes por el cruel desengaño
En noches de copas, que al fin de cuenta sólo eso serán
rostros sin figura, que tristemente el tiempo desvanecerá
Ignorando, que siempre cerca de ti me he encontrado
silenciosamente con amor y calma tus pasos he guiado
con vehemencia y cariño, mi alma a la tuya ha cobijado
En mi mundo, tan sencillo, tan sutilmente para ti creado
Un mundo, donde el amor se viste de cielo estrellado
donde el silencio se rompe al momento de amarnos
Y la brisa del mar salpica nuestros cuerpos abrazados
Y la luna plateada aprovecha su magia, y nos hace radiar
Así amor, en este mundo tan mío, te aprendí amar
Adela Castillo
en noches sin sentido, en labios y brazos desconocidos
entre el bullicio de lamentos, disfrazados de delirios
entre carcajadas, que al amanecer se tornan en quejidos
Queriendo alcanzar las estrellas, cuando está nublado
queriendo pasearte en la luna, cuando esta se ausenta
vagando al infinito, ignorando las fuertes tormentas
así has vivido, sembrando alegrías en tierras desiertas
Decepción, queriendo encontrarme donde no me hallo
en lugares vacíos, tristes por el cruel desengaño
En noches de copas, que al fin de cuenta sólo eso serán
rostros sin figura, que tristemente el tiempo desvanecerá
Ignorando, que siempre cerca de ti me he encontrado
silenciosamente con amor y calma tus pasos he guiado
con vehemencia y cariño, mi alma a la tuya ha cobijado
En mi mundo, tan sencillo, tan sutilmente para ti creado
Un mundo, donde el amor se viste de cielo estrellado
donde el silencio se rompe al momento de amarnos
Y la brisa del mar salpica nuestros cuerpos abrazados
Y la luna plateada aprovecha su magia, y nos hace radiar
Así amor, en este mundo tan mío, te aprendí amar
Adela Castillo