Decidí habitar en ti (EBAN-Pincoya76)

Pincoya76

Leyenda de mar.
Decidí habitar en ti

(EBAN-Pincoya76)

Bajo el aíre que resetea
la sombra
ha de dormirse
el labio que te nombra.


El aire que te respira
inclina su eco en mí
y lo palpa como lo hacen
los pájaros dormidos
de tus pies.

Todo parece un otoño o un sueño
bañado de silencio…
Así mis caracolas
te buscan y se humedecen en ti,
así naufrago y se hace mío
el murmullo de las horas cubiertas
de locura.


Todo parece inerte
en la vereda
de la ausencia
cuando tus ojos avellana
sitúan su luz en mi iris.

No conozco refugio más íntimo
y seguro
que tu boca abierta
como una ola bravía
en busca
de su orilla perfecta.

De tu boca también respiro la sombra
que heredó la primavera y
un vals que guardó ante tus oídos
el sino de la lluvia.




Bailamos
la locura de los peces íntegros
a la memoria de una flor;
tú eres la vida preñada de poesía
la forma que tiene el viento
de traerte
cada vez que la melancolía me quiere habitar.

El tiempo cayendo sobre
tus brazos nocturnos remece
el beso tranquilo de mi mesa.


Hay vida bajo el mantel
cuando caemos juntos
y nos perdemos
en la desnuda
sombra de un piano.

Pronto la luz de tu mirada
es un poema que llora y una ciudad
escondida detrás de la sombra.
No te puedo olvidar, digo y me lo repito:
el ayer de tu beso es un infinito presente
viviendo en mi memoria.


No existirá nunca el olvido;
expandimos los brazos
nos abrazamos
ya sabes
así como un mar
existe un tiempo
en el segundero
que se aquieta
cuando me tocas.

Entonces encausaré tus manías a mis
antojos de pájaro
y será sombra de mi nariz
un atardecer idéntico a tus brazos.



El humo azul de tus labios me deja
ebrio el corazón y pequeñita el alma
que te abraza sin mesura.


Decidí habitar en ti
como alma de una flor que se duerme
mientras su sol cae lentamente sobre los cerros de nadie.

La lluvia que se asoma a las
estaciones solitarias
es roja como tu sangre
como tus labios que se ocultan
tras mis palabras.


Tengo en la boca la savia
de todas las uvas
la dulce manía de llover
cuando cierras los ojos.

La noche es infinita e inexorable
desmoronada en los colores
que te habitan;
la discreción misteriosa
de las horas empalizadas
me llevan hacia el silencio
que dejan ver el hambre de mis palabras
debajo de tus aguas.



Febrero / 2020
 
Gracias Eban
por invitarme a compartir letras contigo.
Siempre será un honor entrelazar los versos con un grandioso y talentoso poeta como lo eres tu.

Creo que vamos mejorando, ya esta es la segunda entrega y estoy muy contenta del resultado.

Gracias por la paciencia que me tienes jejeje.

Abrazos los de siempre con cariño insular.
 
Decidí habitar en ti

(EBAN-Pincoya76)

Bajo el aíre que resetea
la sombra
ha de dormirse
el labio que te nombra.


El aire que te respira
inclina su eco en mí
y lo palpa como lo hacen
los pájaros dormidos
de tus pies.

Todo parece un otoño o un sueño
bañado de silencio…
Así mis caracolas
te buscan y se humedecen en ti,
así naufrago y se hace mío
el murmullo de las horas cubiertas
de locura.


Todo parece inerte
en la vereda
de la ausencia
cuando tus ojos avellana
sitúan su luz en mi iris.

No conozco refugio más íntimo
y seguro
que tu boca abierta
como una ola bravía
en busca
de su orilla perfecta.

De tu boca también respiro la sombra
que heredó la primavera y
un vals que guardó ante tus oídos
el sino de la lluvia.




Bailamos
la locura de los peces íntegros
a la memoria de una flor;
tú eres la vida preñada de poesía
la forma que tiene el viento
de traerte
cada vez que la melancolía me quiere habitar.

El tiempo cayendo sobre
tus brazos nocturnos remece
el beso tranquilo de mi mesa.


Hay vida bajo el mantel
cuando caemos juntos
y nos perdemos
en la desnuda
sombra de un piano.

Pronto la luz de tu mirada
es un poema que llora y una ciudad
escondida detrás de la sombra.
No te puedo olvidar, digo y me lo repito:
el ayer de tu beso es un infinito presente
viviendo en mi memoria.


No existirá nunca el olvido;
expandimos los brazos
nos abrazamos
ya sabes
así como un mar
existe un tiempo
en el segundero
que se aquieta
cuando me tocas.

Entonces encausaré tus manías a mis
antojos de pájaro
y será sombra de mi nariz
un atardecer idéntico a tus brazos.



El humo azul de tus labios me deja
ebrio el corazón y pequeñita el alma
que te abraza sin mesura.


Decidí habitar en ti
como alma de una flor que se duerme
mientras su sol cae lentamente sobre los cerros de nadie.

La lluvia que se asoma a las
estaciones solitarias
es roja como tu sangre
como tus labios que se ocultan
tras mis palabras.


Tengo en la boca la savia
de todas las uvas
la dulce manía de llover
cuando cierras los ojos.

La noche es infinita e inexorable
desmoronada en los colores
que te habitan;
la discreción misteriosa
de las horas empalizadas
me llevan hacia el silencio
que dejan ver el hambre de mis palabras
debajo de tus aguas.



Febrero / 2020


Saludos Eban, Naty,
Qué bien se acoplaron
en estos románticos versos
llenos de imágenes bellas,
un lujo a esta hora de mi madrugada
leer tan exquisito dueto
cariños por partida doble, poetas,
con mi admiración para ambos,

ligiA
 
Gracias,querida y admirada Poeta,
compartir contigo es un privilegio
del cual me siento feliz.
Espero que sean muchas veces
más las que podamos intercambiar
Un trabajo como éste.
Mi cariño te acompañe siempre.
Feliz noche,Nathalia.
Eban
Siiii que sean muchas más las de compartir poesía, para mi es un regalo que atesoro por siempre Eban.

Gracias mil gracias.

Abrazos con el cariño de siempre.

Felíz noche gran poeta GRAN.
 
Pero que belleza de poema han escrito a dueto. Les felicito sinceramente por lo bien que se acoplaron. Hasta se me hizo corto el poema por lo bonito que se hablan. Ssludos cordiales.
Muchas gracias querida Lou, por venir a dejar tu dulce huella en esta entrega.

Abrazos grandes y que la inspiración te acompañe siempre compañera.

Felíz noche!!
 
Decidí habitar en ti

(EBAN-Pincoya76)

Bajo el aíre que resetea
la sombra
ha de dormirse
el labio que te nombra.


El aire que te respira
inclina su eco en mí
y lo palpa como lo hacen
los pájaros dormidos
de tus pies.

Todo parece un otoño o un sueño
bañado de silencio…
Así mis caracolas
te buscan y se humedecen en ti,
así naufrago y se hace mío
el murmullo de las horas cubiertas
de locura.


Todo parece inerte
en la vereda
de la ausencia
cuando tus ojos avellana
sitúan su luz en mi iris.

No conozco refugio más íntimo
y seguro
que tu boca abierta
como una ola bravía
en busca
de su orilla perfecta.

De tu boca también respiro la sombra
que heredó la primavera y
un vals que guardó ante tus oídos
el sino de la lluvia.




Bailamos
la locura de los peces íntegros
a la memoria de una flor;
tú eres la vida preñada de poesía
la forma que tiene el viento
de traerte
cada vez que la melancolía me quiere habitar.

El tiempo cayendo sobre
tus brazos nocturnos remece
el beso tranquilo de mi mesa.


Hay vida bajo el mantel
cuando caemos juntos
y nos perdemos
en la desnuda
sombra de un piano.

Pronto la luz de tu mirada
es un poema que llora y una ciudad
escondida detrás de la sombra.
No te puedo olvidar, digo y me lo repito:
el ayer de tu beso es un infinito presente
viviendo en mi memoria.


No existirá nunca el olvido;
expandimos los brazos
nos abrazamos
ya sabes
así como un mar
existe un tiempo
en el segundero
que se aquieta
cuando me tocas.

Entonces encausaré tus manías a mis
antojos de pájaro
y será sombra de mi nariz
un atardecer idéntico a tus brazos.



El humo azul de tus labios me deja
ebrio el corazón y pequeñita el alma
que te abraza sin mesura.


Decidí habitar en ti
como alma de una flor que se duerme
mientras su sol cae lentamente sobre los cerros de nadie.

La lluvia que se asoma a las
estaciones solitarias
es roja como tu sangre
como tus labios que se ocultan
tras mis palabras.


Tengo en la boca la savia
de todas las uvas
la dulce manía de llover
cuando cierras los ojos.

La noche es infinita e inexorable
desmoronada en los colores
que te habitan;
la discreción misteriosa
de las horas empalizadas
me llevan hacia el silencio
que dejan ver el hambre de mis palabras
debajo de tus aguas.



Febrero / 2020
Además del increíble talento, es un emotivo poema, donde se dicen bellos versos, que erizan la piel al leerlos!. Un saludo afectuoso para ambos
 
Última edición:
Saludos Eban, Naty,
Qué bien se acoplaron
en estos románticos versos
llenos de imágenes bellas,
un lujo a esta hora de mi madrugada
leer tan exquisito dueto
cariños por partida doble, poetas,
con mi admiración para ambos,

ligiA
Muchas gracias querida Ligita por venir a compartir poesía y dejarnos tu dulce huella.

Felices días siempre para ti bella.

Abrazos desde mi rincón insular.
 
Saludos Eban, Naty,
Qué bien se acoplaron
en estos románticos versos
llenos de imágenes bellas,
un lujo a esta hora de mi madrugada
leer tan exquisito dueto
cariños por partida doble, poetas,
con mi admiración para ambos,

ligiA

Gracias,amiga...siempre es grata tu visita. Compartir versos con Nathalia
fue algo increíble,ella es muy talentosa y eso ayuda en que todo salga bien.
Agradezco tus palabras y tu tiempo.

Cariños.
Eban
 
Bailamos
la locura de los peces íntegros
a la memoria de una flor;
tú eres la vida preñada de poesía
la forma que tiene el viento
de traerte
cada vez que la melancolía me quiere habitar.


Pronto la luz de tu mirada
es un poema que llora y una ciudad
escondida detrás de la sombra.
No te puedo olvidar, digo y me lo repito:
el ayer de tu beso es un infinito presente
viviendo en mi memoria.


¡MARAVILLOSO! ¡QUÉ DERROCHE DE INSPIRACIÓN!
 
Bailamos
la locura de los peces íntegros
a la memoria de una flor;
tú eres la vida preñada de poesía
la forma que tiene el viento
de traerte
cada vez que la melancolía me quiere habitar.


Pronto la luz de tu mirada
es un poema que llora y una ciudad
escondida detrás de la sombra.
No te puedo olvidar, digo y me lo repito:
el ayer de tu beso es un infinito presente
viviendo en mi memoria.

¡MARAVILLOSO! ¡QUÉ DERROCHE DE INSPIRACIÓN!


Muchas gracias Rosendo por tu generosa huella y tiempo de lectura.

Abrazos grandes para ti y felices días siempre.
¡Felíz noche compañero!
 
Magnífica unión de sentimientos dispersos en cada imagen, representando el amor eterno, la dualidad de la vida, y la profunda belleza que en sus almas vive, felicitaciones por igual a ambos compañeros, por su excelente poesia
 
Última edición por un moderador:
Decidí habitar en ti

(EBAN-Pincoya76)

Bajo el aíre que resetea
la sombra
ha de dormirse
el labio que te nombra.


El aire que te respira
inclina su eco en mí
y lo palpa como lo hacen
los pájaros dormidos
de tus pies.

Todo parece un otoño o un sueño
bañado de silencio…
Así mis caracolas
te buscan y se humedecen en ti,
así naufrago y se hace mío
el murmullo de las horas cubiertas
de locura.


Todo parece inerte
en la vereda
de la ausencia
cuando tus ojos avellana
sitúan su luz en mi iris.

No conozco refugio más íntimo
y seguro
que tu boca abierta
como una ola bravía
en busca
de su orilla perfecta.

De tu boca también respiro la sombra
que heredó la primavera y
un vals que guardó ante tus oídos
el sino de la lluvia.




Bailamos
la locura de los peces íntegros
a la memoria de una flor;
tú eres la vida preñada de poesía
la forma que tiene el viento
de traerte
cada vez que la melancolía me quiere habitar.

El tiempo cayendo sobre
tus brazos nocturnos remece
el beso tranquilo de mi mesa.


Hay vida bajo el mantel
cuando caemos juntos
y nos perdemos
en la desnuda
sombra de un piano.

Pronto la luz de tu mirada
es un poema que llora y una ciudad
escondida detrás de la sombra.
No te puedo olvidar, digo y me lo repito:
el ayer de tu beso es un infinito presente
viviendo en mi memoria.


No existirá nunca el olvido;
expandimos los brazos
nos abrazamos
ya sabes
así como un mar
existe un tiempo
en el segundero
que se aquieta
cuando me tocas.

Entonces encausaré tus manías a mis
antojos de pájaro
y será sombra de mi nariz
un atardecer idéntico a tus brazos.



El humo azul de tus labios me deja
ebrio el corazón y pequeñita el alma
que te abraza sin mesura.


Decidí habitar en ti
como alma de una flor que se duerme
mientras su sol cae lentamente sobre los cerros de nadie.

La lluvia que se asoma a las
estaciones solitarias
es roja como tu sangre
como tus labios que se ocultan
tras mis palabras.


Tengo en la boca la savia
de todas las uvas
la dulce manía de llover
cuando cierras los ojos.

La noche es infinita e inexorable
desmoronada en los colores
que te habitan;
la discreción misteriosa
de las horas empalizadas
me llevan hacia el silencio
que dejan ver el hambre de mis palabras
debajo de tus aguas.



Febrero / 2020


Este dueto esta precioso, es como asistir al teatro y embelesarse en el amor manifiesto.
Mis aplausos y un cálido abrazo para ambos
Eban y Natalia.
 
Decidí habitar en ti

(EBAN-Pincoya76)

Bajo el aíre que resetea
la sombra
ha de dormirse
el labio que te nombra.


El aire que te respira
inclina su eco en mí
y lo palpa como lo hacen
los pájaros dormidos
de tus pies.

Todo parece un otoño o un sueño
bañado de silencio…
Así mis caracolas
te buscan y se humedecen en ti,
así naufrago y se hace mío
el murmullo de las horas cubiertas
de locura.


Todo parece inerte
en la vereda
de la ausencia
cuando tus ojos avellana
sitúan su luz en mi iris.

No conozco refugio más íntimo
y seguro
que tu boca abierta
como una ola bravía
en busca
de su orilla perfecta.

De tu boca también respiro la sombra
que heredó la primavera y
un vals que guardó ante tus oídos
el sino de la lluvia.




Bailamos
la locura de los peces íntegros
a la memoria de una flor;
tú eres la vida preñada de poesía
la forma que tiene el viento
de traerte
cada vez que la melancolía me quiere habitar.

El tiempo cayendo sobre
tus brazos nocturnos remece
el beso tranquilo de mi mesa.


Hay vida bajo el mantel
cuando caemos juntos
y nos perdemos
en la desnuda
sombra de un piano.

Pronto la luz de tu mirada
es un poema que llora y una ciudad
escondida detrás de la sombra.
No te puedo olvidar, digo y me lo repito:
el ayer de tu beso es un infinito presente
viviendo en mi memoria.


No existirá nunca el olvido;
expandimos los brazos
nos abrazamos
ya sabes
así como un mar
existe un tiempo
en el segundero
que se aquieta
cuando me tocas.

Entonces encausaré tus manías a mis
antojos de pájaro
y será sombra de mi nariz
un atardecer idéntico a tus brazos.



El humo azul de tus labios me deja
ebrio el corazón y pequeñita el alma
que te abraza sin mesura.


Decidí habitar en ti
como alma de una flor que se duerme
mientras su sol cae lentamente sobre los cerros de nadie.

La lluvia que se asoma a las
estaciones solitarias
es roja como tu sangre
como tus labios que se ocultan
tras mis palabras.


Tengo en la boca la savia
de todas las uvas
la dulce manía de llover
cuando cierras los ojos.

La noche es infinita e inexorable
desmoronada en los colores
que te habitan;
la discreción misteriosa
de las horas empalizadas
me llevan hacia el silencio
que dejan ver el hambre de mis palabras
debajo de tus aguas.



Febrero / 2020


Exquisita obra donde el romanticismo de las imagenes dejan como ese cariño de
cadencias compartidas, se rasgan las esencias y se inhala un desbordamiento de
sentimientos. felicidades a ambos. saludos de luzyabsenta
 

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