Artémida
Poeta recién llegado
Un primer aviso,
el amor desesperado,
el que decidí llamar amor.
Amor inexistente tal vez,
pero que escapa a mis labios
en el fuerte suspiro que se lleva el alma,
los latidos, la respiración.
Lo que contengo por no mentirme
se hace inmenso hasta superarme
y se vuelve a mis ojos real, inevitable...
e inútil...
inútil porque nada veré de los días que vives,
de la vida que se te escapa en la encrucijada cruel
donde no eliges seguir en mi camino.
Pude haberte amado sin reparos,
pudiste ser todo lo esencial,
y nada se compara a tu presencia ahora,
ya eres parte de un ideal inalcanzable,
y a la vez tan real y humano como yo.
No hay motivos,
no tengo respuestas...
eres porque sí
el amor desesperado,
el que decidí llamar amor.
Amor inexistente tal vez,
pero que escapa a mis labios
en el fuerte suspiro que se lleva el alma,
los latidos, la respiración.
Lo que contengo por no mentirme
se hace inmenso hasta superarme
y se vuelve a mis ojos real, inevitable...
e inútil...
inútil porque nada veré de los días que vives,
de la vida que se te escapa en la encrucijada cruel
donde no eliges seguir en mi camino.
Pude haberte amado sin reparos,
pudiste ser todo lo esencial,
y nada se compara a tu presencia ahora,
ya eres parte de un ideal inalcanzable,
y a la vez tan real y humano como yo.
No hay motivos,
no tengo respuestas...
eres porque sí
Noviembre de 2005... tú, mi pasado, fuiste quien arrancó de mí las primeras palabras
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