PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Cuando entre por tu puerta
y te quite la camisa para
llevarla yo puesta, cuando
acaricie tus labios y me
abraces la cintura, cuando
sientas la finura de mis
manos de terciopelo, me
alborotes el cabello y te
entregues a mi piel, que
ansiosa se vuelve miel.
Cuando la hermosura de
tu sonrisa se refleje en
mi mirada y sientas que
la vida se te va entre
mis pestañas, entonces
alma de mi alma, sabrás
de la fuerza y la magia,
de este amor inquieto,
que te vuelve loco y
que me hace toda tuya.
Cuando llegue a la ternura
y calidez de tu vientre, yo
me entregaré a ti, y tu voz
dará albricias, al son de
mis caricias y sentirás que
la vida apaga todo sufrir,
danzando las melodías de
dicha y alegría negadas,
ahora desparramadas cual
torrente, entre mis brazos.
Cuando ese momento llegue la ropa caerá a pedazos©
y te quite la camisa para
llevarla yo puesta, cuando
acaricie tus labios y me
abraces la cintura, cuando
sientas la finura de mis
manos de terciopelo, me
alborotes el cabello y te
entregues a mi piel, que
ansiosa se vuelve miel.
Cuando la hermosura de
tu sonrisa se refleje en
mi mirada y sientas que
la vida se te va entre
mis pestañas, entonces
alma de mi alma, sabrás
de la fuerza y la magia,
de este amor inquieto,
que te vuelve loco y
que me hace toda tuya.
Cuando llegue a la ternura
y calidez de tu vientre, yo
me entregaré a ti, y tu voz
dará albricias, al son de
mis caricias y sentirás que
la vida apaga todo sufrir,
danzando las melodías de
dicha y alegría negadas,
ahora desparramadas cual
torrente, entre mis brazos.
Cuando ese momento llegue la ropa caerá a pedazos©