Pronto seremos nuestros peores enemigos
y vagaremos dando tumbos por el cielo.
Cuando me vaya de aquí contigo
pensaré las condiciones del próximo vuelo.
Parece que tú no sabes todavía que
no vale que me quieras cuando quieras
a tu antojo, sin explicar el porqué
ni el cuando ni el cómo ni de qué.
Aunque sea imposible rodear
con mis huellas tu próximo fracaso.
Aunque no valga la pena ya esperar
al siguiente y lejano despertar,
yo se que nadie ya nos podrá separar.
Y es que sueño cada noche con tu voz.
Se que todo podrá ser mucho mejor
o peor a causa de la equivocación,
pero un día escribí una canción
que hablaba del tuyo, del mío,
que hablaba de nuestro corazón.
Por eso, aunque no quieras entender
que por allí nada se me perdió
y que duele volver a nacer
cuando nadie te lo pide de corazón,
arriesgaré el todo o nada
cada mañana en tu ventana
cuando sea, hoy o mañana.
El día que te apartaste de mí
lloré por no saber pararte y agarrarte
con toda mi alma. Entonces comprendí
que vale más tenerte lejos que perderte.
y vagaremos dando tumbos por el cielo.
Cuando me vaya de aquí contigo
pensaré las condiciones del próximo vuelo.
Parece que tú no sabes todavía que
no vale que me quieras cuando quieras
a tu antojo, sin explicar el porqué
ni el cuando ni el cómo ni de qué.
Aunque sea imposible rodear
con mis huellas tu próximo fracaso.
Aunque no valga la pena ya esperar
al siguiente y lejano despertar,
yo se que nadie ya nos podrá separar.
Y es que sueño cada noche con tu voz.
Se que todo podrá ser mucho mejor
o peor a causa de la equivocación,
pero un día escribí una canción
que hablaba del tuyo, del mío,
que hablaba de nuestro corazón.
Por eso, aunque no quieras entender
que por allí nada se me perdió
y que duele volver a nacer
cuando nadie te lo pide de corazón,
arriesgaré el todo o nada
cada mañana en tu ventana
cuando sea, hoy o mañana.
El día que te apartaste de mí
lloré por no saber pararte y agarrarte
con toda mi alma. Entonces comprendí
que vale más tenerte lejos que perderte.