Jose Antonio R.
Poeta recién llegado
En todo el mundo suena el Boom
que estrechas corazones ,
crea miedos e incertidumbres.
Que hacer , me pregunto,
o es que esto a mi
por suerte no me toca de cerca.
Quien creó esta infamia
que nunca anduvo desaparecida
solo que ahora salió ostentosa
sin la más mínima piedad
Decir no a la guerra
es decir no a la evidencia
que la crea en los hechos
cotidianos que la alimentan.
No, a la idea de que hay fronteras,
de que somos distintos.
Un no rotundo a la guerra desatada,
salvaje manifestación en un mundo
que nunca ha dejado de tenerlas.
Decir no a ella como algo externo,
sin a la vez ,ver los propios conflictos internos
pues fuera y dentro es lo mismo,
nos aleja de una responsabilidad sanadora.
Digamos no al embotamiento de nuestra mirada
seamos uno con los que huyen del horror
no dejando que se apague nuestra sensibilidad,
al verlos en los medios ,repetido, repetido…
Digamos no a los conflictos estancados,
como nudos, desde hace mucho,
en el hilo de comunicación,
que nos unen a nuestros vecinos.
Decir no a la guerra ,saliendo a la calle,
gritando los cuatro vientos,
a la vez que mirando dentro ,
soltando todo aquello de nosotros
que ahora o desde hace tiempo
sabemos que no vibra en un amor de verdad.
Digamos no a nuestro mandatario interno,
que pequeño o grande, crea al contrario.
Tomemos la responsabilidad de hacerlo ya ,
Aqui mismo donde estemos-
y en cada instante donde nos hallemos
El planeta nos llama a voces
para acabar de una vez con todas las guerras .
La salida está en ver que el ser humano,
el mundo ,es no dual ,
el corazón de la de la tierra es uno,
Poniendo energia e inteligencia
haciendo nuestra revolución interna
la reflejaremos fuera.
que estrechas corazones ,
crea miedos e incertidumbres.
Que hacer , me pregunto,
o es que esto a mi
por suerte no me toca de cerca.
Quien creó esta infamia
que nunca anduvo desaparecida
solo que ahora salió ostentosa
sin la más mínima piedad
Decir no a la guerra
es decir no a la evidencia
que la crea en los hechos
cotidianos que la alimentan.
No, a la idea de que hay fronteras,
de que somos distintos.
Un no rotundo a la guerra desatada,
salvaje manifestación en un mundo
que nunca ha dejado de tenerlas.
Decir no a ella como algo externo,
sin a la vez ,ver los propios conflictos internos
pues fuera y dentro es lo mismo,
nos aleja de una responsabilidad sanadora.
Digamos no al embotamiento de nuestra mirada
seamos uno con los que huyen del horror
no dejando que se apague nuestra sensibilidad,
al verlos en los medios ,repetido, repetido…
Digamos no a los conflictos estancados,
como nudos, desde hace mucho,
en el hilo de comunicación,
que nos unen a nuestros vecinos.
Decir no a la guerra ,saliendo a la calle,
gritando los cuatro vientos,
a la vez que mirando dentro ,
soltando todo aquello de nosotros
que ahora o desde hace tiempo
sabemos que no vibra en un amor de verdad.
Digamos no a nuestro mandatario interno,
que pequeño o grande, crea al contrario.
Tomemos la responsabilidad de hacerlo ya ,
Aqui mismo donde estemos-
y en cada instante donde nos hallemos
El planeta nos llama a voces
para acabar de una vez con todas las guerras .
La salida está en ver que el ser humano,
el mundo ,es no dual ,
el corazón de la de la tierra es uno,
Poniendo energia e inteligencia
haciendo nuestra revolución interna
la reflejaremos fuera.