mesic minuit
Poeta recién llegado
Hay un silencio de piedra
en toda la casa,
camino de un lugar a otro,
olvido lo que debo hacer,
solo un pensamiento
apostado dentro de mi cerebro
y el corazón.
Desde el portarretratos me miras
Con melancólica ironía, o enrarecida,
Maldad infantil.
Mis lágrimas salen como sale
una planta silenciosa con un silencio
de piedra o puertas cerradas
se me caen las cosas de las manos
se me desdibujan las imágenes
indudablemente estoy enfermo de "tí".
No hay lugar que no te recuerde
micros, ríos, sol, nubes, en todo
hasta en el cielorraso de mi casa
has dejado tus extrañas huellas digitales
tu figura se me aparece como una muerte
envuelta en amarilladas capas de satín.
El miedo, las lágrimas se me amontonan
en mi como hormigas sobre el insecto detenido,
paralizado por su propio cansancio.
Hay un silencio de piedra en toda la casa
se me caen las cosas de las manos,
desde el portarretratos me sonríes
con una levedad que me hace amarte
hasta hacerme daño.
El espejo me devuelve un rostro con aire
de crimen, desde la porta retrato me sonríes,
con maldad infantil refinada morbosa, insoportable
.. ¡Sí, debo hacerlo!...
en toda la casa,
camino de un lugar a otro,
olvido lo que debo hacer,
solo un pensamiento
apostado dentro de mi cerebro
y el corazón.
Desde el portarretratos me miras
Con melancólica ironía, o enrarecida,
Maldad infantil.
Mis lágrimas salen como sale
una planta silenciosa con un silencio
de piedra o puertas cerradas
se me caen las cosas de las manos
se me desdibujan las imágenes
indudablemente estoy enfermo de "tí".
No hay lugar que no te recuerde
micros, ríos, sol, nubes, en todo
hasta en el cielorraso de mi casa
has dejado tus extrañas huellas digitales
tu figura se me aparece como una muerte
envuelta en amarilladas capas de satín.
El miedo, las lágrimas se me amontonan
en mi como hormigas sobre el insecto detenido,
paralizado por su propio cansancio.
Hay un silencio de piedra en toda la casa
se me caen las cosas de las manos,
desde el portarretratos me sonríes
con una levedad que me hace amarte
hasta hacerme daño.
El espejo me devuelve un rostro con aire
de crimen, desde la porta retrato me sonríes,
con maldad infantil refinada morbosa, insoportable
.. ¡Sí, debo hacerlo!...
Última edición: