bilbo
Poeta recién llegado
¿Tan distinto soy? Qué ya ni yo mismo me reconozco. Tan vil es mi esperanza por seguir vivo
Que mi sudor y mi sangre en mismo fluido se han convertido.
Tanto odio lo que no tengo. Tanta vergüenza me da a lo que me aferro.
Que el oxígeno ya no entra por mis pulmones.
Cuanto tiene que sufrir un hombre para darse cuenta de que solo hombre es.
Es cosa de la enfermedad, del lunático que con cada luna llena cambia como de la noche al día.
O falta de algún verso, que se inspira en el mundo en los colores o en la fantasía.
Dime tu heraldo de las cruzadas ¿Dónde están ahorra las lanzas rotas?
Dime tu señor, que verdad se esconde tras la muerte.
Dime tú que a veces eres mía.
¿Por qué ahorra tanto me cuesta amarte vida?
Que mi sudor y mi sangre en mismo fluido se han convertido.
Tanto odio lo que no tengo. Tanta vergüenza me da a lo que me aferro.
Que el oxígeno ya no entra por mis pulmones.
Cuanto tiene que sufrir un hombre para darse cuenta de que solo hombre es.
Es cosa de la enfermedad, del lunático que con cada luna llena cambia como de la noche al día.
O falta de algún verso, que se inspira en el mundo en los colores o en la fantasía.
Dime tu heraldo de las cruzadas ¿Dónde están ahorra las lanzas rotas?
Dime tu señor, que verdad se esconde tras la muerte.
Dime tú que a veces eres mía.
¿Por qué ahorra tanto me cuesta amarte vida?